lunes, 1 de abril de 2013

Abril, un poema de Amado Nervo

En las noches de abril, mansas y bellas,


en tanto que recuerdas o meditas,

ascienden al azul las margaritas

y se truecan en pálidas estrellas.

Cuando el sol en las mares infinitas

del orto, desparrama sus centellas,

descienden a los campos las estrellas

y se truecan en blancas margaritas.

Por eso, cuando llena de rubores

deshojas margaritas de alabastros,

auguran el olvido y los amores;

presienten el futuro: ¡han sido astros!

comprenden el amor: ¡han sido flores!

Amado Nervo

1 comentario:

gabriela clavo y canela dijo...

Un abrazo abrileño.

Saludos.

Gabriela