martes 10 de enero de 2012

Marea

Hoy es un día especial, y en secreto, más en silencio, y con el corazón oprimido, busco palabras para decirlo y no las encuentro en mi, como sucede desde hace mucho, sino en Aldous Huxley, por esta vez.


MAREA

Y si la marea fuese para siempre baja,
¿lodo y fango los cenagosos canales se volverían?
¿Y este gris delta, si crecer debiera todavía,
orilla tras orilla, aún así en el mar se retiraría?
¿Se retiraría más allá de las felices esperanza del mediodía
y de la noche plateada, las hebra de viento y ola,
pasada toda la oscura compulsión de la luna,
pasada la resurrección, pasado su poder salvador?
Un asunto hay que consiente el desastre,
la resignación orgullosa al dolor aceptado.
Al que hace de sí mismo su propio señor estimula el dolor,
y la vigorosa batalla corona a ambas, la pérdida y la ganancia.
Mas a este lodazal del alma, quien da
consentimiento nunca más es hombre, no vive más.

1 comentarios:

gabriela clavo y canela dijo...

día especial de ausencias y silencios. Me alegra leerte,

un abrazo.

g