Debía haber escrito hace dos días "adiós abril, ojalá te lleves este corazón apretado..." y otras cosas, que finalmente en silencio se llevó abril. Pero mejor recupero este viejo poema de Carmen Luz Bejarano, que no se llevó el tiempo, pues parece que no hay abril que se lleve estas palabras ni estas penas profundas, aunque venga mayo con su esperanza.
“Soy espejo
donde quedó
tu sombra.
Abril
vibrando
entre
mis manos.
Tarde
que pasas
estremeciendo
las luces
de mi tarde:
vuélveme
diciembre
la mañana.
Devuélveme
el instante
en que no hubo
más palabras
que el silencio,
aquél
en que abril
fue lejanía
y más abril
que ahora”.
Carmen Luz Bejarano
3 comentarios:
Adiós, Abril.
Un abrazo.
Interesante poema, saludos
me gusta el poema. para mi sería agosto.
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