martes 30 de noviembre de 2010

Chomsky: Sudamérica es el futuro


A propósito del escándalo desatado por la publicación de documentos secretos del gobierno de Estados Unidos por la prensa digital, la Revista Ñ, de Argentina, está realizando entrevistas a diversas personalidades, especialmente intelectuales y analistas. Aquí la interesante mirada de Noam Chomski. El lingüista también habla del futuro y la esperanza, y cree que este futuro está en Sudamérica.

Por: Andrés Hax. Clarín.

Las últimas revelaciones del sitio WikiLeaks han puesto a la comunidad internacional, a la diplomacia, al gobierno de los Estados Unidos y al periodismo mismo en un estado de debate, alerta y consternación. Aun es imposible predecir cuáles serán los efectos de las acciones actuales (pasadas y futuras) de la enigmática organización, liderada por el enigmático ¿periodista? ¿provocador? ¿activista? ¿hacker? australiano Julian Assange. A un lado del espectro de opinión se ubican los esperanzados que marcan estas acciones como un paso hacia la transparencia en las maniobras y acciones de los gobiernos del planeta. En el otro extremo se ubican los que acusan a Assange de ser casi un cómplice del terrorismo internacional; alguien que, lejos de estar cumpliendo un ideal periodístico, esta poniendo en riesgo las vidas de personas.
Entre ambas visiones se abre un debate gigantesco para el que Ñ Digital convoca a intelectuales y pensadores de distintos rubros. Este es el turno de Noam Chomsky, el lingüista más importante del siglo XX y uno de los críticos más prolíficos y feroces del gobierno de su propio país, los Estados Unidos. Desde su despacho en el en Cambridge, Massachusetts, contundente Chomsky ofreció algunas de sus impresiones iniciales sobre este tema que ocupa las tapas de todos los diarios del mundo en estos días.
¿Considera que lo que esta haciendo WikiLeaks es una forma legítima y ética del periodismo? ¿Y cuáles serán las consecuencias de estas revelaciones al corto y largo plazo?
Vale la pena recordar que el secretismo de los gobiernos se trata, sustancialmente, de la defensa del gobierno contra su propia población. Y en una sociedad democrática la población tendría que saber qué está haciendo su gobierno para poder monitorearlo y —de hecho— determinar qué hace el gobierno. Ahora, hay excepciones con las cuales todos están de acuerdo, pero en general el caso es así. Yo no he leído todos los cables, por supuesto, pero de lo que he visto me parece que ilustra la significancia de este punto: hay cosas en los cables que los gobiernos no quisieran que su propia población supiera.
Creo que es una forma legítima del periodismo, pero creo que se tomarán medidas severas para bloquearlo.
¿Lo sorprende el trabajo que está haciendo WikiLeaks?
No es completamente nuevo. Ha habido muchas filtraciones antes —los Papeles del Pentágono, por ejemplo, en la cual yo participé, fue muy importante y más sustancial que este último. No me sorprende. Creo que mientras la accesibilidad a la información aumente con las modalidades electrónicas habrá más casos similares a este.
Que WikiLeaks eligiera a medios tradicionales para editar y emitir las filtraciones en un primer instante, ¿es contradictorio con su postura filosófica de apertura?
Creo que no. Supongo que lo podrían haber subido directamente a Internet. Pero de esa manera circularía solamente dentro de la cultura de Internet y no entre un público general.
¿Cómo están manejando la información los medios estadounidenses?
Antes que nada tenemos que tener en cuenta que desde el principio hay un mecanismo de filtros muy severo. Entonces, los cables diplomáticos mismos proveen al gobierno lo que los diplomáticos quieren que sepan y lo que asumen que el gobierno mismo quiere oír. Entonces ya de entrada están muy editados, desde el principio.
Por ejemplo, uno de los cables más incendiarios salidos hasta ahora: el rey Saudita llamando por el bombardeo de Irán. Bueno. Eso fue seleccionado. No sabemos el contexto. Solo tenemos las frases que eligieron los diplomáticos.
Después hay una forma de censura mucho más severa que son los títulos de los diarios que dicen que los estados árabes están aterrorizados por Irán y que quieren que los Estados Unidos hagan algo al respeto. Bueno, hay un hecho muy significante escondido en esta cuestión: hay encuestas de opinión del occidente árabe. La más reciente fue publicado por el Brookings Institute el mes pasado —una encuesta muy cuidadosa— que mostró que en el mundo árabe el 10 por ciento de la población ve a Irán como una amenaza, mientras que un 80 por ciento ve a los Estados Unidos e Israel como una amenaza. Esto no se revela acá [en estas noticias]. Antes que nada, a los diplomáticos no les importa, no les importa la gente, solo les importan los dictadores. Al Departamento de Estado tampoco le importa, por las mismas razones, y aparentemente a los medios tampoco les importa: porque esto es información pública… Y todo esto refleja un profundo desprecio por la democracia. Y no solo en el gobierno, también en la cultura intelectual y de los medios. Esto es otro tipo de selección; selección severa. Y si miras a los otros documentos publicados ves muchos casos similares.
¿Estos cables demuestran que la administración de Obama es, en muchas formas, una continuación de la de Bush?
Sí, pero eso ya lo sabíamos.
¿Tiene algún mensaje esperanzador de cara al futuro?
Bueno, mi último libro publicado se llamó Esperanzas y perspectivas que salió primero en castellano, porque su origen fue en charlas que di en Sudamérica… La parte de esperanza es mayormente sobre Sudamérica. Creo que han estado pasando cosas de gran esperanza allí en la última década. No podemos predecir la historia humana. Pero si miras hacía atrás puedes encontrar un momento cuando parecía imposible que se abandonará la esclavitud, o que se permitiría derechos a las mujeres… Las cosas cambian. Pero cambian si la gente las cambia. No cambian solas y no cambian gracias a los líderes políticos.

lunes 29 de noviembre de 2010

Arguedas y la magia de la danza de las tijeras


Artículo publicado en diferentes medios nacionales y extranjeros en mi columna El barco ebrio


Por: Alfredo Herrera Flores

Todo el Perú ha destacado, y aún está celebrando, que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y La Cultura (UNESCO) haya declarado a la "danza de las tijeras" y la "huaconada de Mito" como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. En su oportunidad todos los medios de comunicación, en mayor o menor medida, han hablado ya de las características de estas manifestaciones del folclor ancestral peruano y la importancia de estar en la privilegiada lista de la Unesco. Aún ahora, a casi un mes de haberse recibido la noticia, algunos espacios difunden con mayor vehemencia, haciendo entrevistas a danzantes, especialistas e investigadores, sobre las particularidades de las danzas.
Existe también una buena cantidad de bibliografía respecto a estas danzas, a su posible origen, las transformaciones y la simbiosis cultural que han sufrido a lo largo de los años, los mitos y leyendas que se han creado a su alrededor en los lugares donde se practican, al significado de las vestimentas de los danzantes, la influencia que ejercen en el comportamiento social de las comunidades. Autores nacionales y extranjeros han dedicado años para su investigación y varios libros para su interpretación y debate, los que hay que repasar una y otra vez para fortalecer nuestro bagaje cultural y reafirmar nuestra identidad, casi deshilachada por la influencia occidental, pero preservada, felizmente, tercamente por nuestra milenaria memoria.
Recordemos que durante la quinta reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial, que se celebró en Nairobi bajo la presidencia del keniano Jacob Ole Miarom hace un mes, se hizo una lista de 47 “elementos”, o manifestaciones culturales, que se incorporaban a la lista representativa del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, la que ha alcanzado a 213 “elementos”.
Asimismo, se ha elaborado un lista de cuatro manifestaciones que requieren de medidas urgentes de salvaguardia, entre las que se ha considerado a la imprenta china de caracteres amovibles de madera, antigua técnica de impresión de textos, precursora de a imprenta de Gutemberg y uno de los aportes culturales más importantes de la milenaria cultura china a la humanidad.
Entre las manifestaciones culturales consideradas ahora como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, se encuentran algunas danzas conocidas por nosotros, como El Flamenco, de España, o la danza Chau, de la India. La lista contiene una serie de manifestaciones culturales que, seguramente, nunca hemos escuchado y que se practican ancestralmente en países tan lejanos como Irán, Turquía, Mongolia, Indonesia o Armenia. En América Latina, solo tres países han logrado ser incluidos en la lista, Colombia con las músicas de marimba y cantos tradicionales del Pacífico Sur de ese país y el sistema normativo de los wayuus, aplicado por el pütchipü’üi (“palabrero”), México, con los parachicos en la fiesta tradicional de enero de Chiapa de Corzo, la pirekua que es un canto tradicional y la cocina tradicional mexicana, conocida como el paradigma de Michoacán, y por su puesto Perú con las ya mencionadas Huaconada de Mito y la danza de las tijeras.
La huaconada, danza que representa a los ancianos sabios y, por lo tanto, merecedores de respeto por parte de los miembros de la comunidad, es una forma ritual de asumir el poder y la autoridad en el pueblo, lo que efectivamente hacen al inicio del año durante tres días, lapso en el cual los danzantes, enmascarados y armados de un látigo, van castigando a latigazos a quienes se haya portado mal durante el año que termina. Una danza extraña, llena de color, tradición, sabiduría y cultura viva que, junto a muchas otras que suelen conocerse sólo en el ámbito de ciertas comunidades, nos hacen sentir especiales.
Como se ve, motivo suficiente para sentirnos orgullosos de nuestro patrimonio cultural. Pero tal vez quien más lo hubiera celebrado, aunque en silencio y con la humildad que lo caracterizó a lo largo de su vida, habría sido nuestro José María Arguedas. El autor de "La agonía del Rasu Ñity", precisamente personaje danzante de las tijeras, dedicó media vida a investigar la historia de esta danza, que se pierde en el tiempo, y su significado ritual y religioso, que se pierde a su vez entre mitos y leyendas. Él mismo la bautizó como "danza de las tijeras", por esas láminas de metal que hacen chocar los danzantes, vestidos con blusón, pectoral y mitra bordados con pedrerías, mientras el agudo sonido combinado del violín andino y el arpa marcan su paso acrobático y elástico.
Tal vez Arguedas, nuestro más importante escritor del siglo veinte, haya querido que muchas otras danzas sean reconocidas no solo por los organismos culturales internacionales, sino por los propios peruanos, tan llenos de prejuicios y actitudes racistas, tan sensibles a darnos zancadillas entre nosotros, tan susceptibles al triunfo de nuestro vecino.
Precisamente el éxito de esta empresa cultural se debe a que se han eliminado en el proceso los intereses personales o de grupos particulares. Se han unido varias asociaciones de danzantes de tijeras y músicos de Ayacucho, Apurímac y Huancavelica, tres de las regiones más pobres del país, con un fin común y han promovido esta nominación; después, los organismos gubernamentales y los estudiosos han hecho su parte.
La noticia de la Unesco se produce cerca a recordarse los cuarenta años de la muerte del escritor andahuaylino. Arguedas murió el 2 de diciembre de 1969, cinco días después de que se disparara un tiro en la cabeza en uno de los baños de la Universidad Agraria de La Molina, donde ejercía la jefatura del departamento de Sociología.
Un año antes había recibido el premio “Inca Garcilaso de la Vega” por su contribución a la artes y las letras del Perú a través de sus novelas, cuentos, investigaciones y, sobre todo, a través de su profunda mirada a la cultura viva del país, la que se manifestaba precisamente con esas danzas, canciones y ritos que se mantenían vivos en los rincones más alejados.
Durante su entierro, tal como él mismo lo había pedido tanto en sus escritos como en sus confesiones a sus más íntimos amigos, dos danzantes de tijera, los hermanos Gerardo y Zacarías Chiara, hicieron tintinear sus tijeras y danzaron, al ritmo del mágico y triste violín de don Máximo Damián, y el arpa de don Luciano Chiara, como separando con sus mágicos sonidos el delgado velo que separa la vida de la muerte y abriendo el camino para que el maestro continuara el transcurso de su existencia allá, en la inmortalidad.
Arguedas debe estar escuchando, tranquilo y satisfecho, junto a sus demonios personales, el sonido metálico y acompasado de las tijeras, y debe estar disfrutando con los Apus y los dioses esta música ritual y mágica, porque las manifestaciones culturales en nuestro país, en nuestros andes, desde el Titikaka hasta Cajamarca, es un diálogo directo y fraterno con los dioses.

viernes 26 de noviembre de 2010

Onetti cotidiano en nuevo libro de fotografía





Varios medios de comunicación, revistas especializadas y editoriales han destacado la aparición del libro "Juan Carlos Onetti Ensayo Iconográfico" (Del centro editores, 2010), que reune 327 fotografías del autor de El Astillero y La vida breve, la gran mayoría de ellas tomadas por su esposa Dolly y que más bien son un testimonio personal antes que una muestra estética.
A lo largo del libro se ve a un Onetti cotidiano, sin camisa y sin lentes, dado al juego de la imagen, a la impostación de él mismo sobre sí mismo. Estas fotografías irán a alimentar el mito que se ha formado alrededor del autor uruguayo, mito que se ha enriquecido con los testimonios de amigos y enemigos, que terminaron creando una imgen uraña, retraída y solitaria de Onetti.
El libro se hace especial porque es de limitadísimo tiraje. Ojalá que pronto su difusión se extienda para el disfrute de los lectores y admiradores del fundador de la novela moderna en América Latina, a quien le tienen grandes deudas personajes como el flamante premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Lllosa.

Arriba, tres fotos de un Onetti inédito, difundidas a través de la sección cultural de El País, de España. Primero, Onetti con su perra Biche, en Madrid; luego, Onetti ya vestido para la ceremonia en la que recibiría el Premio Cervantes, en 1981; finalmente, Onetti en México, en 1980, semidesnudo y con sombrero.

miércoles 24 de noviembre de 2010

Ana María Matute ya tiene el Cervantes


Era de esperarse, incluso la propia Ana María Matute se preparaba para recibir el Premio Cervantes de Literatura (ver un post anterior), que hoy se ha dado a conocer en Madrid, y dijo que daría saltitos si se lo daban. La nota la trae El País:


Javier Rodríguez Marcos / Rosa Mora


Ana María Matute es Premio Cervantes 2010. La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ha sido la encargada de anunciar el nombre de la ganadora del Premio Cervantes, el más prestigioso de las letras en lengua española. Hay una regla no escrita que dice que, después de que el año pasado lo recibiera el mexicano José Emilio Pacheco, este año tocaba español.
Ana María Matute tiene 85 años y no 84 como dicen buena parte de sus biografías. "Nací en 1925", dijo recientemente a este diario. El Premio Cervantes reconoce su obra, 12 novelas y varios volúmenes de cuentos, ahora reunidos en La puerta de la Luna, desde los primeros textos de 1947 hasta 1998. "Si me dan el Cervantes daré saltos de alegría, saltos de alegría espirituales", dijo en la entrevista. Matute, una mujer fuerte de salud frágil se apoya en una muleta para andar.
Es el premio que le faltaba. Los ha tenido casi todos, dos nacionales de Literatura Infantil; el Nacional de las Letras (2007); el Nacional de Literatura y el de la Crítica por Los hijos muertos; el Nadal 1959 por Primera memoria; el Planeta 1954, por Pequeño teatro, e incluso el Ciutat de Barcelona 1966 por un relato maravilloso, El verdadero final de la Bella Durmiente.
"Nací cuando mis padres ya no se querían". Es la primera frase de su última novela, Paraíso inhabitado, quizá la más autobiográfica de sus obras. Esta historia, como Olvidado Rey Gudú, Aranmanoth, La torre vigía, Los soldados lloran de noche, La Trampa o tantos otros títulos, muestran su capacidad extraordinaria para fabular y conmover. Su estilo literario y su imaginación conquistan a los lectores, a veces, mucho más que a la crítica.
Fallado por primera vez en 1976 -se lo llevó Jorge Guillén- el Premio Cervantes solo contaba con dos mujeres en su palmarés: la pensadora malagueña María Zambrano (1988) y la poeta cubana Dulce María Loynaz (1992). Cada año se recuerda esa cifra y cada dos, cuando toca español, se recuerda el nombre de Ana María Matute, tal vez la única persona del parnaso literario nacional que ha dicho abiertamente que le gustaría ganar el premio.
La tendencia de los últimos fallos apuntaba al menos a que le había llegado el turno a su generación, la de los años 50, la de los niños de la Guerra Civil, un puñado de autores a la altura ya de la otra gran generación clásica del siglo XX, la del 27. Ahí están los premios a Juan Marsé, Antonio Gamoneda o Rafael Sánchez Ferlosio, los últimos españoles en lograrlo.

martes 23 de noviembre de 2010

La literatura es una mierda: Junot Díaz


Junot Díaz saltó a la fama al ganar el Premio Pulitzer del 2007 con una novela en la que se reflejaba el nuevo lenguaje que se usa entre Estados Unidos y América Latina, especialmente entre los países del caribe y centroamérica. Casa de las Américas, de Cuba, publica en su revista virtual La ventana, esta interesante entrevista hecha por Mónica Maristain, en la que habla de la novela, la política y su sensación de ir escribiendo una mala novela. La entrevista completa la pueden leer haciendo click aquí.


Por: Mónica Maristain

“Esas cosas pasan porque en América latina hay demasiados escritores machos que no entienden que leer no es como tener amigos. Veo la literatura como una estrategia y nadie puede negar o rechazar una estrategia. Además, es tan difícil escribir que no quiero rechazar ni a mis enemigos, nunca sabes cuándo un libro de otra persona va a venir a salvarte en tu propia escritura”, expresa.
Díaz aporta su cuota de afición a la literatura argentina y se decanta por César Aira a la hora de elegir un autor favorito. “Sé que está loco, pero su obra es fantástica”, asegura.

Usted dice reiteradamente que escribir es una mierda. ¿Por qué, entonces, se dedicó a la escritura?
—Es que uno tiene ideas que quiere expresar, comunicar, y la literatura es un buen vehículo para ello. Aunque, en realidad, lo más importante en este asunto es que en realidad escribir es la única cosa que sé hacer. Para mucha gente, lo más difícil es entender que no porque uno haga algo porque no sabe hacer otra cosa, eso signifique que le resulte fácil. Quiero mucho a la literatura y entiendo perfectamente el efecto que produce en un lector cuando un libro le cae muy bien, cuando un libro tiene la capacidad de cambiarle la vida, de transformar para siempre lo que es esa persona. Como lector, tengo muchos libros que me han cambiado la vida, que me han cambiado el alma.
¿Como cuáles?
—La primera fue una novela que leí en mi niñez, era sobre conejitos. De adulto, me impresionó mucho La canción de Salomón, de Toni Morrison. La gran novela de Juan Rulfo, Pedro Páramo, ¡mi Dios!
¿Qué le gusta que se diga de usted? ¿Que es activista social o que es escritor?
—Ojalá no tenga que elegir entre ninguna de las dos. Soy esas dos cosas y lo que más me importa es ser consciente de que formo parte de una sociedad y que como tal debo e intento hacer lo posible por mejorar lo que veo, aunque sea una vaina chiquitita, mejorar la vida de alguna gente. La vida mía no valdría la pena si no hiciera eso.
¿Cuáles son los temas que le interesan?
—Sobre todo aquellos relacionados con los inmigrantes, el abuso policial; trabajo mucho con la juventud pobre, ¿sabe? Lo importante es que entendamos que las cosas no las va a cambiar un voto... Una elección no basta, tenemos que participar de todas las formas posibles para mejorar nuestra sociedad. Así que yo, que tengo tantos privilegios, que todavía estoy joven, tengo dos brazos y dos piernas, estoy obligado a asumir mi responsabilidad como miembro de la sociedad civil.
¿Hay una izquierda en Estados Unidos?
—Sí, pero está muy fragmentada, lo que no significa que no valga la pena o que no trabaje. Soy miembro de muchos grupos progresistas y se hacen cosas, aunque también hay una crisis en todos estos movimientos.
¿Se vive mejor en los Estados Unidos de Obama?
—No, decididamente no. Ha sido una desilusión muy grande. La reacción de la derecha ha sido tan fuerte, con el Tea Party y todo eso... Obama no ha sabido hacer frente a eso.

lunes 22 de noviembre de 2010

Ana María Matute espera el Cervantes


Está a punto de otorgarse el Premio Cervantes de Literatura de este año, el más importante de la lengua española y que precisamente este año le correspondería a un autor ibérico. La novelista Ana María Matute es una de las favoritas, ella cree que no se lo darán, pero igual espera y prepara una reacción acorde con su edad.
Transcribimos fragmentos de la entrevsta que le hace Sergi Doria para ABC de España. La nota completa la pueden leer aquí. La foto también es de ABC.

Supongamos que le han concedido el premio Cervantes de Literatura. Primeras palabras.
—No me lo van a dar, aunque me encantaría… No voy a hacerme ilusiones. ¡Son tantos años!, pero no creo que me lo den. Mira hijo, yo qué sé.
—El primer premio que ganó estaba dotado con… una peseta.
—Era para la gente que empezaba. Me lo dieron en la tertulia del café Turia de Barcelona por un cuento titulado «No hacer nada».
—Destino ha reeditado sus cuentos en «La puerta de la luna». Casi novecientas páginas y unas fotos en las que está usted muy guapa. ¿Cómo ha envejecido la Matute?
—La Matute no ha cambiado. Más bien ha evolucionado. Una vez cumplidos los 16 años es difícil que tu personalidad cambie. Son las experiencias —buenas o malas— las que te hacen evolucionar. He conocido mucha gente y, sobre todo, he podido viajar. Los de mi generación no podíamos salir tan fácilmente de España y de joven yo me moría por ver París o Londres.

Fiel a su genio, responde así también:

—¿Cómo lleva la Real Academia?
—Víctor García de la Concha me lo propuso y le pregunté qué había que hacer allí porque… yo soy muy vaga. Aquel año se lo dieron a Ángel González y al año siguiente a la «matutita». Yo nunca he ido a menear el rabo para que me den cosas, que quede claro. Siempre me han llamado.
—¿Y qué le parece que a la Y griega le llamen «ye»?
—Que lo importante es lo que se escribe. La Y griega me gustaba más porque me recordaba cuando estudiaba griego en Bachillerato. Otra cosa que se ha perdido en la educación actual.
—¿Y lo de «todos y todas» hasta llegar a lo de «miembros» y «miembras»?
—A mí todo eso me queda lejos, me importa un pepino.

domingo 21 de noviembre de 2010

Juan Diego Flórez y un homenaje al Perú


La prensa española, como siempre más en otros lados que acá, destaca el nuevo disco del tenor peruano Juan Diego Flórez, que contiene además de temas clásicos, uno en quechua, compuesto por el propio cantor y que le da forma al conjunto, un homenaje al Perú. Reproducimos la nota que le dedica Susana Gaviña, en el diario ABC de España. La foto es de Arnaldo Corombaroli, cuando Flórez se presentó en el teatro Colón.


Por: Susana Gaviña

A medida que las fiestas navideñas se acercan las casas discográficas se apresuran a presentar sus últimos lanzamientos. Si hace unos días pasaba por España Rolando Villazón para interpretar en San Sebastián su último disco, "México" (DG), un homenaje al país en su Bicentenario; ahora le toca el turno al peruano Juan Diego Flórez, que se sumerge en la música sacra.
«Tarde o temprano un tenor tiene que grabar un álbum de música sacra, eso forma parte de la vida de un tenor», explica en una entrevista, «pero —matiza— yo quería hacer mi propio álbum con algunas obras interesantes, así que me dije: “¡Bel canto”! ¿Qué podría incluir de Rossini?». Y es que el compositor de Pesaro es el que catapultó al tenor peruano al estrellato. Hoy por hoy, Flórez está considerado, por parte de la crítica y su legión de seguidores, como el mejor tenor belcantista del mundo. Por ello no es de extrañar que en este nuevo trabajo discográfico haya tirado de algunos de sus compositores fetiches, incluido Bellini —«La hija del regimiento» le obligó a dar un bis en la Scala y en el Met de Nueva York, escribiendo una nueva página en la Historia de la música—, pero recuperando algunas de sus partituras religiosas.
Extremadamente cuidadoso con su voz, Flórez no se aventura en territorios que puedan perjudicarla, por eso ha realizado una selección que se ajuste a su tesitura. «Siempre grabo los ensayos y después los escuchos para ver si sale de manera natural». La filosofía de Flórez se puede resumir en una frase: «Si te sientes bien, hazlo».
Homenaje a Perú
El disco (registrado en Decca) ha sido bautizado con el nombre de un tema compuesto e interpetado en quechua por el propio tenor, "Santo", una especie de homenaje a su país. Además de algunas de las páginas compuesta por los ya mencionados Rossini —«Gratias agimus tibi», de «Misa de gloria», raramente interpretada— y Bellini —«Qui sedes», de su «Misa en La menor»— , incluye a otros compositores que van desde Johann Joseph Fux a Ariel Ramírez y su «Misa criolla», pasando por supuesto por el «Ave María» de Schubert o el «Comfort ye -Ev'ry valley» del «Messiah» de Haendel.
Para la grabación de este disco, Flórez ha contado con la colaboración del Coro del Teatro Comunale di Bologna, Nicoletta Mezzini (órgano y clave) y la Orchestra del Teatro Comunale di Bologna, bajo la dirección musical de Michele Mariotti. Coincidiendo con este lanzamiento, el tenor peruano ofrecerá en España dos conciertos: uno el día 4 de diciembre, en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo; mientras que el segundo tendrá lugar el 10 de diciembre, en el Palacio Euskalduna de Bilbao.

sábado 20 de noviembre de 2010

Los riesgos de la opinión global


La facilidad de acceder a los medios de comunicación a través de internet no solo es una ventaja, sino también genera ciertos riesgos. Artículo que se publica este fin de semana en diferentes medios escritos y electrónicos, en mi columna El barco ebrio

Por: Alfredo Herrera Flores

Hasta hace unos quince años, nada más, los ciudadanos estábamos realmente impedidos de opinar o comentar alguna noticia aparecida en los diarios o los noticieros televisivos y radiales, salvo cuando uno se animaba a escribir una carta al medio de comunicación, la que además debía ser notarial y pasar por la exhaustiva revisión de los editores. Por entonces nos limitábamos a conversar sobre las noticias en las sobremesas familiares, los corrillos de oficina, taxis o las barras de los bares.
Sin embargo, el rápido desarrollo tecnológico de los medios de comunicación, internet de por medio, que ha dado como resultado final que estemos imbuidos en la autopista de la información o la comunicación global, nos ha permitido acceder de manera directa, y hasta en tiempo real, a los medios de comunicación. Esto, que parece un beneficio, más bien pone a los ciudadanos interesados en opinar en un ambiente virtual lleno de riesgos.
Uno de los derechos, y obligaciones, de los ciudadanos de primera categoría, es decir de aquellos que además de saber leer y escribir conocen de sus derechos y deberes y saben cómo hacerlos respetar, es precisamente participar en la vida social, política y cultural de su sociedad. Los medios de comunicación, desde hace cientos de años en que se han institucionalizado, cumplen la función de ser el espacio en el que esa vida social, política y cultural se hace tangible.
Los sistemas sociales, de gobierno y de poder, han matizado los alcances del ejercicio de ese poder. En democracia o dictadura, los medios de comunicación han sabido canalizar la opinión de la sociedad, de sus ciudadanos, pero no siempre les han permitido a ellos, con nombre y apellido, acceder a sus páginas.
La comunicación global, que desde hace algunas décadas ha roto las barreras del tiempo y la distancia, así como las fronteras geográficas y de idioma, tiene entre sus virtudes la de permitir el diálogo directo y real entre personas e instituciones, literalmente desde cualquier parte del planeta. Pero también tiene serios riesgos, entre los que hay que destacar el de despersonalizar al individuo y someterlo a la vergüenza pública, algo así como en la época medieval, en que las personas, culpables o no de algún delito, eran sometidas a la vejación social siendo mostradas en la plaza pública, donde no solo eran vistas como un bicho raro sino expuestas al insulto, el escupitajo, el tomatazo o la pedrada.
Basta con abrir en la red la página de cualquier medio de comunicación para encontrar, debajo de cada una de sus noticias, un enlace en el que se permite hacer un comentario. Hay noticias que alcanzan a tener decenas de comentarios de los lectores, algo que, como dije, era inimaginable hace solo un par de décadas. Sin embargo, la gran mayoría de esos comentarios contienen frases incoherentes, dos o tres monosílabos que quieren decir que el lector está de acuerdo o en desacuerdo con la información, oraciones llenas de faltas de ortografía y, lo que se ha hecho cada vez más común, son insultos al autor de las informaciones o a los protagonistas de la noticia.
El mayor riesgo de este sistema de comunicación es el drástico descenso que se ha registrado en la calidad del debate que debe generar un medio de comunicación, en consecuencia se afecta al idioma mismo y finalmente a la cultura de una sociedad. Pero ese riesgo se traslada al individuo, que aunque firme su comentario con nombre y apellido, ha dejado de ser un personaje importante en el proceso comunicacional que la tecnología ha abierto.
Las secciones de comentarios no solamente están llenas de insultos y groserías, sino que se han convertido en una suerte de basurero del lenguaje en el que, felizmente cada vez más personas con cordura, evitan estar. En lugar de enaltecer al ciudadano, lo rebaja al peldaño de inculto y advenedizo, una suerte de “cargador y alcohólico que no sabe lo que dice”.
No creo que estas afirmaciones sean duras u ofensivas, si no repasen los comentarios de cualquier diario, especialmente de aquellos en los que el autor se presenta con nombre y apellido y trata de defender sus ideas con la lógica del lenguaje y el sano espíritu del debate cultural, para ver cómo le responden con frases irreproducibles, insultos y hasta amenazas, pero lo peor de todo es que estos comentarios están tan mal escritos que lo único que provocan es risa y, lamentablemente, que se les falte el respeto en el siguiente comentario.
Los propios medios de comunicación no se salvan de estos serios riesgos. En su afán de mantenerse al día mediante sus permanentes actualizaciones de informaciones, los editores descuidan el rigor con que se debe corregir una información y caen en faltas de ortografía que, en los ojos de un buen lector, son notorias y le restan el respeto que debe infundir cualquier medio de comunicación. Mientras más errores de ortografía, sintaxis o de información contenga un periódico, revista, blog, radio emisora o cadena televisiva, menor será su credibilidad y los lectores le irán perdiendo el respeto, precisamente a través de sus comentarios.
Un autor que relee su información y encuentra comentarios groseros, insultantes, ofensivos o “simplemente” mal escritos, se decepciona de sus lectores, les pierde el respeto y hasta disminuyen sus ganas de seguir aportando al desarrollo de su comunidad con sus comentarios u opiniones. En cambio, si encuentra comentarios inteligentes, oportunos, bien informados y mejor escritos, no hace más que mejorar en su siguiente artículo, debate con más ímpetu y hasta felicita a su lector por sus contribuciones al debate, de paso, el medio de comunicación se hace más respetable.
La comunicación global es un gran beneficio, nos ha acercado culturalmente, pero ha puesto en riesgo nuestra calidad de personas y de sociedades. Creo que nadie quisiera estar en una lista de personas o sociedades ignorantes, idiotas o imbéciles, pero ese es tal vez el mayor riesgo de la comunicación global, que por abrir las puertas de la opinión de par en par, se han filtrado los analfabetos, no aquellos que por circunstancias de injustica y pobreza han quedado sin saber leer ni escribir, sino de quienes sabiéndolo no saben dónde poner una tilde y confunden el insulto, la mofa, el agravio y la injuria con la opinión, o la libertad de expresión, lo que nos convierte, entonces, en ciudadanos de última categoría.

jueves 18 de noviembre de 2010

Elogio del libro de una rockera


Una breve nota de Elsa Fernández Santos para El País, de España, reseña el fallo del premio obtenido por la rockera Patti Smith y recoge unas palabras suyas con las que elogia al libro.

Aquí los textos:


Con la voz algo cascada después de una larga noche, Patti Smith ha declarado a El País que recibir el National Book Award representa una conquista inimaginable en su ya larga carrera. Desde adolescente soñó con escribir un libro y ha sido décadas después y de la mano del recuerdo del que fuera su amigo y amante Robert Mapplethorpe cuando lo ha logrado. Éramos niños, editado en España por Lúmen, era el favorito para lograr dentro de la categoría de no ficción el prestigioso premio estadounidense.
Sin embargo, su autora asegura que lo vivió como una inesperada sorpresa. "No puedo estar más feliz. Decían que era la favorita pero yo no lo esperaba. Para alguien que ama tanto los libros como yo, que trabajó durante años en una librería, y que no concibe el mundo ni la vida sin libros llegar a recibir este premio era un sueño que no podía ni quería imaginar". Smith ha convertido su premio en una defensa del libro como objeto único. "Anoche, durante la cena, todos los editores expresaron su enorme preocupación ante el libro digital. Por eso yo quise hablar del libro como objeto, que me parecen la creación más maravillosa del hombre. El libro digital debe existir y ayudará a salvar muchos árboles pero tenemos que cuidar a los libros de siempre porque no existe nada más bello".
Para la cantante Éramos niños es un tributo a Mapplethorpe. "Tenía esta deuda con él, para mi sigue muy vivo y quiero que viva en muchas otras personas". Smith afirma que ahora mismo está tomando notas para un segundo proyecto literario. "No creo que sea exactamente otro libro de memorias, estoy entre una historia detectivesca y otra mucho más mística, sobre un viaje. Aunque me gustaría hacer un libro para niños. La verdad es que tengo tantas cosas que compartir y tantas historias que contar que no sé por cual me decantaré".
También se dice:

Éramos unos niños, la épica memoir de Patti Smith sobre sus años de juventud junto al malogrado fotógrafo Robert Mapplethorpe, ha obtenido -en la categoría de no ficción- el prestigioso Nacional Book Awards. El libro, editado en España por Lumen y que en EE UU cosechó desde su publicación las críticas más elogiosas, arranca con una Patti Smith adolescente que, después de quedarse embarazada y dejar a su hijo en adopción, viaja a Nueva York movida por sus inquietudes artísticas en busca de una nueva vida.
Allí descubre una ciudad en plena ebullición donde el rock, la literatura, la pintura, la fotografía y el sexo forman parte de las aceras que ella vagabundea junto a su amante y amigo. El libro narra la relación entre ella y Mapplethorpe y también la de ambos con el Nueva York mítico de los años setenta. Cuando éramos niños es, según Smith, una vieja deuda con uno de los hombres más importantes de su vida, cuya homosexualidad y su atroz muerte víctima del sida le convirtieron en símbolo también de una era perdida. En una entrevista el pasado mes de junio con este diario y al hilo de la publicación del libro en España, Smith recordaba aquel mundo callejero que convirtió Manhattan por unos años en el más fértil campo de artistas del mundo.
La cantante recordaba así una anécdota que les ocurrió en Washington Square y que da pie al título de su hoy premiado libro: "Todo el mundo coexistía en aquella constante cacofonía de diatribas, bongos y ladridos de perro. Nos dirigíamos a la fuente, al epicentro de la actividad, cuando un matrimonio maduro se detuvo y nos observó sin ningún disimulo. A Robert le gustaba que se fijaran en él y me apretó cariñosamente la mano. 'Oh, sácales una foto', dijo la mujer a su desconcertado marido. 'Creo que son artistas'. 'Venga ya', respondió él encogiéndose de hombros. 'Sólo son críos".

miércoles 17 de noviembre de 2010

Arguedas celebra con los danzak


Todo el Perú ha destacado, y celebrado, que la Unesco haya declarado a la "danza de las tijeras" y la "huaconada de Mito" como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Los medios de comunicación, en mayor o menor medida, han hablado ya de las características de estas manifestaciones del folclor ancestral peruano y la importancia de estar en la privilegiada lista de la Unesco. Existe también una buena cantidad de bibliografía respecto a estas danzas, que como muchas otras de nuestro rico acervo cultural, hacen que se fortalezca nuestra identidad, casi deshilachada por la influencia occidental, pero preservada, felizmente, tercamente por nuestra milenaria memoria.
Pero tal vez quien más lo hubiera celebrado, aunque en silencio y con la humildad que lo caracterizó a lo largo de su vida, habría sido nuestro José María Arguedas. El autor de "La agonía del Rasu Ñity", precisamente personaje danzante de las tijeras, dedicó media vida a investigar la historia de esta danza, que se pierde en el tiempo, y su significado ritual y religioso, que se pierde a su vez entre mitos y leyendas. Él mismo la bautizó como "danza de las tijeras", por esas láminas de metal que hacen chocar los danzantes, vestidos con blusón, pectoral y mitra bordados con pedrerías, mientras el agudo sonido combinado del violín andino y el arpa marcan su paso acrobático y elástico.
Tal vez Arguedas, nuestro más importante escritor del siglo veinte, haya querido que muchas otras danzas sean reconocidas no solo por los organismos culturales internacionales, sino por los propios peruanos, tan llenos de prejuicios y actitudes racistas, tan sensibles a darnos zancadillas entre nosotros.
Precisamente el éxito de esta empresa cultural se debe a que se han eliminado en el proceso los intereses personales o de grupos particulares. Se han unido varias asociaciones de danzantes de tijeras y músicos de Ayacucho, Apurímac y Huancavelica, tres de las regiones más pobres del país, con un fin común y han promovido esta nominación; después, los organismos gubernamentales y los estudiosos han hecho su parte.
Arguedas debe estar escuchando, tranquilo y satisfecho, junto a sus demonios personales, el sonido metálico y acompasado de las tijeras, y debe estar disfrutando con los Apus y los dioses esta música ritual y mágica, porque las manifestaciones culturales en nuestro país, en nuestros andes, desde el Titikaka hasta Cajamarca, es un diálogo directo y fraterno con los dioses.

Foto: Ilustración de José María Arguedas con un danzak en la mano, por la fina pluma del arequipeño Omar Zevallos.

martes 16 de noviembre de 2010

Nuevos poemas de Derek Walcott


El poeta antillano Derek Walcott (Santa lucía, 1930), Premio Nobel de Literatura de 1992, acaba de publicar un conjunto de poemas, Garcetas blancas (Bartleby), donde el recuerdo es convertido en una suerte de personaje principal. Washington Manrique Sabogal comenta el libro en su blog Papeles perdidos, que a su vez publica El País, de España, y dice que este libro es ya un extraordinario testamentio poético. Los poemas Garcetas blancas y 38 pertenecen a este libro, y son comentados por Manrique, los otros dos poemas son anteriores y los traigo a esta prestada silla nada más que para disfrutarlos.


Garcetas blancas

Qué elegantes, con picos naranjas, las garcetas
blancas, cada una como un aguamanil de airado
paso, los gruesos olivos, cedros que consuelan
el rugir de un arroyo torrencial en el tiempo
de las lluvias; en esa paz, más allá de penas
y anhelos, la que acaso un día pueda alcanzar,
cuyas palmeras se encorvan como un palanquín
al sol con sombras tigresas a sus pies. Allí
estarán, después de que a mi sombra la releguen
a un denso matorral verde de olvido, cargada
de pecados, al salir y ponerse cien soles
en el valle de Santa Cruz, cuando en vano amé"


38

En la orilla de la mente se acumulan las algas,
en la maraña de coronas, guirnaldas de flores;
el tumulto Atlántico de Cas-en-Bas sube y baja,
hondo suspiro, fleta el claro oleaje cual charca
de nenúfares con densos rizomas y los huecos
que se abren a olas que embisten sin fin, crestas de espuma
cual jinetes de África; llegas a una costa blanca
aun más honda que la marea; si el alma descansa,
Dakar es su siguiente playa. En la arboleda, a lomos
de caballos que relinchan, los turistas, tu nieta;
aquellos campos de algas ya alcanzan hasta Guinea.
Gavias baten las alas cual veleros cruzando aguas
separadoras, tintín de huesos y conchas. ¡Cuánta
carga, qué masa de tiempo aguantas, niña amazona,
cuánta ignorancia en las guirnaldas! ¡No expía esta imagen
los siglos: caballo, niña fulgente, arena y algas!


Mañana, mañana

Recuerdo las ciudades que nunca he visto
exactamente. Venecia con sus venas de plata, Leningrado
con sus minaretes de toffee retorcido. París. Pronto
los impresionistas obtendrán sol de las sombras.
¡Oh! y las callejas de Hyderabad como una cobra
desenroscándose.

Haber amado un horizonte es insularidad;
ciega la visión, limita la experiencia.
El espíritu es voluntarioso, pero la mente es sucia.
La carne se consume a sí misma bajo sábanas espolvoreadas de migas,
ampliando el Weltanschauung con revistas.

Hay un mundo al otro lado de la puerta, pero qué inquietante resulta
encontrarse junto al propio equipaje en un escalón frío cuando el alba
tiñe de rosa los ladrillos, y antes de tener ocasión de lamentarlo,
llega el taxi haciendo sonar una vez la bocina,
deslizándose hasta la acera como un coche fúnebre—y subimos.


Las gaviotas discuten con el rocío de las olas...

Las gaviotas discuten con el rocío de las olas, mientras los rabihorcados
hacen círculos durante horas, en un batir de alas, alrededor del arrecife
donde un pontón se oxida. Un año ha finalizado sus tormentas, y los hombres
llenos de miedo han escudado las vidas como faroles de sus ventoleras,
o caído juntos en hogueras. Pero ahora se abren espacios azules como
hendiduras en el humo, los pájaros se pliegan en grietas de rocas
cuya arena ha sido rastrillada de huellas. La mar,
que se precia de que ningún hombre la marque,
aún ofrece tales lugares para la pluma egoísta,
y la isla de coral del cerebro tiene lugares donde la república
del pólipo fue construida para nosotros -cuevas hipnotizadas
que se agitan con la luz de la ola, jaras que blanquean
con indiferencia creciente madera flotante o barcos que se fueron a pique.
Tras un año podrías llamar guerra a la conmoción
de los bancos de arena cañoneados por las olas,
y los robos a pico armado que las gaviotas practican entre sí
porque todo es en honor del dios gaviota. Pero hay islotes donde nuestra
sombra es anónima, con pececillos cuya similitud se nos
escapa mientras la cadena del ancla matraquea desde la proa.

lunes 15 de noviembre de 2010

Coloquio de literatura "Regiones del Sur"


El Círculo de Estudios Andinos, conformado por estudiantes de Letras en Lima, nos hace llegar el programa del coloquio de literatura "Regiones del Sur", que se desarrollará los días 18 y 19 de noviembre, en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional Federico Villarreal. Interesante mirada de especialistas a los procesos literarios que se desarrollan de manera importante en regiones como Puno, Cusco, Arequipa y Apurímac. Nuestro querido José María Arguedas, será uno de los autores estudiados, como preámbulo al centenario de su nacimiento.

Inauguración 09:45 – 10:00 hrs.
“Estatuas humanas” a cargo de Carmen Aroní


Mesa 1 10:00 – 11:30 hrs.
Tensionalidad y representación: cuatro entradas para la literatura del sur: Saúl Domínguez, "La lírica quechua y los problemas de su traducción"; Dorian Espezúa Salmón, "La literatura puneña en perspectiva"; Nécker Salazar Mejía, "Tradición y modernidad en Ciro Alegría y José María Arguedas"; Jacobo Alva Mendo, "Memorias e imágenes de hacendados y haciendas en los andes".

Mesa 2 11:40 – 13:00 hrs.
Nuevas lecturas sobre poesía sureña: Arequipa, Puno y Ayacucho : Arturo Caballero, "Alberto Hidalgo y el simplismo"; Antonio Rodríguez Flores, "Un chullo de poemas de Guillermo Mercado"; Hans Enciso Choquehuanca, "La desestructuración del sujeto misti en la poesía quechua de César Guardia Mayorga"; Luis Sulca Romero, "La configuración del indio en Choza de Efraín Miranda"

RECESO

Mesa 3 14:00 – 15:30 hrs.
Regiones y conflictos sociales: la literatura del sur en debate: Jorge Vergara, "Región y centro: Jorge Polar y el debate de la literatura arequipeña"; César Copacondori, "Aproximación al concepto de región desde la situación"; Francisco Najarro Rimari, "Para releer a Hildebrando Pérez Huarancca. La crítica en torno a Los ilegítimos"; Crisóstomo Gamboa Mendoza, "Las múltiples formas de ejercer la violencia física en la narrativa ayacuchana".

Mesa 4 15:40 – 17:10 hrs.
Categorías andinas y tradición oral: Aliza Yanes, "Cómo el Apu Ausangate ganó la guerra: divinidad local contra el auca"; Sara Viera Mendoza, "Las tensiones de la memoria en la tradición oral de Pisco"; Tania Pariona Icochea, "El sujeto andino de poder: Testimonio de Marcelina Núñez, partera"; Pablo Landeo, "Categorías andinas: posturas anticolonialistas para el conocimiento del Mundo Andino desde las tradiciones orales".

Mesa 5 17:10 – 18:30 hrs.
Circuitos literarios y representación de personajes andinos: Ricardo Vírhuez, "En torno a producción de textos andinos"; Washigton Córdova Huamán, "La memoria y los personajes andinos en los testimonios de la literatura oral"; José Luis Ayala, "La creación literaria en la región de Puno".

2do DÍA
VIERNES 19 DE NOVIEMBRE
Lugar: Auditorio Principal

Mesa 6 10:30 – 12:00 hrs.
Tradición oral y poéticas regionales: Jorge Terán Morveli, "Y la Virgen nos escogió. Reflexiones en torno a narraciones orales mistis sobre la Virgen del Carmen"; Giuliano Terrones, "Lonccos y huarocclleros de las quepiñadas mías: una aproximación a la poética loncca"; Dimas Arrieta, "Una poética andina en la poesía de Boris Espezúa"; Mauro Mamani Macedo, "Notas sobre la narrativa puneña: Churata, Jayka, Padilla y Reynoso".

Mesa 7 12: 05 – 13:15 hrs.
Testimonio, religiosidad y huaylías quechuas: Jun Isa Santa Cruz, "Sincretismo religioso: relatos orales de Huancavelica"; Carlos Espinoza Huañahui, "La expiación de culpas a través del Tinkuy en cuatro cantos quechuas de la Huaylía de Antabamba-Apurímac"; Edwin Chillcce, "Problemática y respuesta a la categoría Runa representado en Ñoqanchik runakuna".

RECESO

Mesa 8 15:00 – 16:30 hrs.
La literatura del sur: nuevas lecturas, nuevas propuestas: Richard Leonardo, "Una mirada a Jorge, el hijo del pueblo"; Lorena García, "Máscaras de la representación en la novela Redoble por Rancas"; Edith Pérez Orozco, "Lectura comparativa sobre imágenes icónicas en Rosa Cuchillo de Óscar Colchado Lucio"; Christiam Marcelo Padilla, "Aproximación a los videos de los cómicos ambulantes de Huancayo, Cuzco y Puno"

Clausura
Acto Cultural 16:30 – 19:00 hrs.
Declamación a cargo de Carmen Aroní, Canto a cargo de Jesenía Alanya y los amigos del folklore
Upiaysunchik

(Brindis)

viernes 12 de noviembre de 2010

Poemas de Herrera entrevistado


En el blog La torre de las paradojas se reproduce una entrevista al poeta Vladimir Herrera, aparecida en la revista ecuatoriana Diners. Interesante conversación con el lampeño de la generación setentera, en la que habla de su paso europeo, su anclaje en Cusco y de cómo ve a la distancia del tiempo a los viejos amigos.

Aquí una brevísima muestra de la poesía de Herrera.


VII


Lucerna sum tibi, ille qui me vides
Ello es que el polvo de la piedra revuelto en pulsaciones
Sondea la maravilla elaborando en forma pura de animal
Y la idea de lo real en perspectiva de aguas da fondo
Al artificio: un pulcro paisaje de veleros que enfilan
En sentido opuesto al retrato movedizo del deseo
Vallejianas: italianas
Polígamo del poema prometeico
Cuando el poema se adensa
No triste dispensario
No sensación de lenguaje en el poema
Más bien la nuritura del arte
La tintura del poema como
Destilación del ensueño
Sin voz
Sin nadie
Sólo unos campesinos van por delante de sus bestias



Espalda de luna
Inmaculada
Que se abriría
En la glorieta
De vuelta a casa
La enamorada
Cabeza grande
Lamiendo la niebla
Del verso contra el verso

jueves 11 de noviembre de 2010

Premio Fundación Loewe, otro español


Me llega la noticia del fallo del premio de poesía de la Fundación Loewe, que se da en España, y que, siguiendo la tradición, se ha otorgado a un español, el cordobés Joaquín Pérez Azaústre. Antes Pérez había ganado el premio Creación Joven de la misma fundación y otros importantes, como el Premio Adonais. Aunque se considera escritor y no poeta, el joven Pérez Azaústre (1976) se ha impuesto entre los 771 trabajos que se han presentado desde 29 países con el libro "Las Ollerías", que hace referencia a las calles de su ciudad natal. Aquí una breve muestra de su verbo.


LAS OLLERÍAS


Aún es pronto para volver a casa:

me han curvado la espalda los enanos

que he venido cargando desde siempre,

los que duermen la siesta en mis bolsillos

para ralentizar mi digestión.

Aún es pronto para volver a casa,

aunque pisé los límites.

Pensé que nadie más podría reconocerme.

Escuché los ladridos, temí el polvo naranja.

Recordé la alcancía oculta bajo el mueble.

¿Qué ha sido del nervio, el escondite

bajo un muslo de reina y el metal de unas manos?

Ahora los disfraces son de piel

y miro la avenida desde lejos, ya muy lejos

del sol y de los otros,

que alguna vez volaron para aplacar mi fiebre.

Sé lo que estás pensando: aún es pronto,

y casi no he cumplido mis pactos con la vida.

Es muy pronto aún, pero qué esperas,

si tu voz se me clava en los tobillos

y me amansa la angustia, el temor de un insomnio.

Dentro, en mí, habitas aún la casa.

Otros vinieron antes, y ya la vaciaron

de ti, de tus vestidos grandes, de tus plantas vivaces

a las que siempre hablabas de mí, entre otras cosas.

miércoles 10 de noviembre de 2010

Ezra Pound, poemas


CANTAR XLV


Con usura


Con usura ningún hombre tiene una casa de buena piedra
cada bloque pulido bien encajado
para que el dibujo pueda cubrir su cara,
con usura
ningún hombre tiene un paraíso pintado en la pared de su iglesia
harpes et lueteo donde virgen reciba mensaje
y halo se proyecte de la incisión,
con usura
ningún hombre ve a Gonzaga sus herederos y sus concubinas
ninguna pintura es hecha para durar ni para vivir con ella
sino que es hecha para vender y vender pronto

con usura, pecado contra natura,
tu pan es cada vez más de trapos viejos
seco es tu pan como papel.
sin trigo de montaña ni harina fuerte
con usura la línea se hace gruesa
con usura no hay clara demarcación
y ningún hombre puede hallar sitio para su morada.
El tallador de piedra es alejado de su piedra
el tejedor alejado de su telar
CON USURA
no viene la lana al mercado
la lana no da ganancia con usura
la usura es una morriña, la usura
mella la aguja en la mano de la doncella
y detiene la habilidad de la hilandera. Pietro Lombardono vino por usura
Duccio no viene por usura
ni Piero della Francesca; Zuan Bellin no por usura
ni fue "La Calumnia" pintada.
No vino por usura Angelico; no vino Ambrosio Praedis,
no vino ninguna iglesia de piedra pulida firmada; Adamo me fecit.
No por usura St. Trophine
no por usura Saint Hilaire.
la usura ensarra el cincel
ensarra el arte y el artesano
roe el hilo de la rueca
ninguna aprende a hilar oro en su bastidor;
el azur tiene un chanero por la usura, el cramoisi está sin bordar
la esmeralda no encuentra su Menling
la usura asesina al niño en el vientre
impide galantear del muchacho
ha traído parálisis al lecho, yace
entre la novia y el esposo.
CONTRA NATURAN
Han traído putas a Eleusis
cadáveres se han sentado al banquete
invitados por la usura.


ULTERIORES INSTRUCCIONES

VAMOS, cantos míos, expresemos nuestras más bajas pasiones,
expresemos nuestras envidia por los hombres con empleo
permanente y ninguna preocupación por el futuro.
Sois muy ociosos, cantos míos,
temo que vais a acabar mal.
Os plantáis por las calles.
Haraganeáis en las esquinas y en las paradas de los autobuses,
no hacéis nada del todo.
Ni siquiera expresáis nuestras noble cualidades internas;
acabaréis muy mal.
¿Y yo? Me he vuelto medio loco.
Tanto os he hablado
que casi ya os veo alrededor mío,
¡insolentes bestezuelas! ¡Sinvergüenzas! ¡Faltas de atavío!
Pero tú, canto, el más nuevo de todos,
aún no tienes edad para haber hecho mucho daño.
Te conseguiré una casaca verde en China
con dragones bordados en ella.
Te conseguiré los calzones de seda escarlata
de la estatua del Niño Jesús en Santa María Novella;
no vaya a se que digan que no tengo gusto
o que no hay sangre azul en la familia


A Dives

¿Quién soy yo para condenarte, oh Dives,
yo que estoy tan amargado
por la pobreza
como lo estás tú por la inútil riqueza?


El encuentro

Mientras ellos hablaban todo el tiempo de la nueva moral
ella me exploraba con sus ojos.
y cuando me levanté para marcharme
sus dedos fueron como el tejido
de una servilleta japonesa de papel.

lunes 8 de noviembre de 2010

Antonio Ungar, Premio Herralde de Novela


El premio Herralde de novela vuelve a Latinoamérica, esta vez a manos del colombiano Antonio Ungar. Dos de las principales notas periodísticas que dan cuenta del hecho dicen así:


El País:

Esta historia tremenda sucede en un país imaginario, Miranda, que tiene algo de Venezuela, de Perú, de Bolivia y, sobre todo de Colombia). El narrador y protagonista, un tipo de clase media, solitario, que solo se relaciona por Internet, se ve obligado por error a suplantar a un líder político de la oposición. Así empieza Tres ataúdes blancos, con la que el escritor colombiano Antonio Ungar (Bogotá, 1974) ha obtenido hoy el 28 Premio Herralde de novela, que publicará Anagrama en un par de semanas.
"Es una sátira política sobre América Latina. Miranda tiene mucho de Colombia, donde la realidad es tan desbordante que nos supera. Suceden cosas tan atroces y terribles que resultan excesivas como tema literario", ha explicado este lunes Ungar en conferencia de prensa.
La novela, según el editor Jorge Herralde, está cargada de humor negro. "Hay algo en la cultura de Bogotá que hace que la gente se ria de la guera todo el tiempo. Es una manera de sobrevivir. Reirse de lo trágico es muy colombiano".
"El cine, la música, las historias que he oído, las historias que he escuchado de mi familia" son los principales referentes de mi novela, ha dicho Ungar. "Me gusta la literatura norteamericana. Leo a García Márquez a García Márquez como a un clásico, como a alguien del siglo XIX, como si estuviera muerto".

Mientras que ABC dice:

Sus dos primeras novelas ni siquiera están publicadas en España, pero Antonio Ungar (Bogotá, 1974) ha dado un más que decidido paso al frente para hacerse un hueco en el panorama literario estatal tras proclamarse ganador de la XXVIII edición del Premio Herralde de Novela. “La última vez que estuve en Colombia, su nombre que estaba en boca de todo el mundo”, ha asegurado el editor de Anagrama, Jorge Herralde, durante el fallo del premio.
Y ese nombre es el que coge ahora el testigo de Manuel Gutiérrez Aragón, ganador de la pasada edición de este premio galardonado con 18.000 euros, y se suma a una larga lista de premiados en la que destacan Roberto Bolaño, Juan Villoro, Alonso Cueto, Vicente Molina Foix y Javier Marías, entre otros.
La obra galardona es, según su autor, una "sátira a la política y a la forma que tienen los ciudadanos de relacionarse con la política"; una novela concebida como un thriller en la que un tipo solitario y antisocial es obligado a suplantar la identidad del líder de un partido político de la oposición y a vivir todo tipo de aventuras para acaba con el régimen totalitario de un país latinamericano llamado Miranda.
Un país que, tal y como ha precisado Ungar, no existe como tal pero sí que toma muchas cosas de Colombia, Venezuela y, por extensión, de todos los países del norte de Latinoamérica. "En países como estos, la realidad es tan desorbitada e inverosímil que escribir una novela es como un ejercicio de edición de la realidad. Las cosas que pasan cada día son tan atroces y terribles que resultan incluso excesivas como material literario".
Para Ungar, la mejor manera de combatir esta realidad es echando mano del humor; un humor negro que, asegura, es la gran vía de escape de los colombianos. "La cultura colombiana se ríe de la guerra constantemente, hay algo que conecta constantemente la muerte y la risa", ha asegurado un autor que, instalado actualmente en Jaffa, prepara ya una nueva novela.


La foto es de EFE.

domingo 7 de noviembre de 2010

Volver a Beckett


Vale la pena volver, de vez en cuando, a la poesía de Samuel Beckett (1906 - 1989). Poeta desgarrado y pesimista, oscuro y absurdo, trágico e inútilmente esperanzado. Palabra humana, al fin.


ascensión

a través del estrecho tabique
ese día en que un hijo
pródigo a su manera
volvió con su familia

oigo la voz
conmovida comenta
la copa del mundo de fútbol

siempre demasiado joven
al mismo tiempo por la ventana abierta
por los aires a secas
sordamente
la marejada de los fieles
su sangre salpicó en abundancia
sobre las sábanas sobre los olorosos guisantes
y sobre su amigo
con dedos asquerosos cerró él las pupilas
sobre sus grandes ojos verdes sorprendidos

bebe solo

bebe solo
come quema fornica revienta solo como antes
los ausentes ya muertos los presentes apestan
saca tus ojos vuélvelos sobre las cañas
discuten quizás ellos y los ays
no importa existe el viento
y el estado de vela
ella gira ligera
sobre mi tumba de aire

Quisiera que mi amor muriese...

quisiera
que mi amor muriese
y que lloviera sobre el cementerio
y las callejas por las que camino
llorando a aquella que creyó que amaba


Cascando

1

por qué no simplemente no esperar
a ser ocasión deun vertedero de palabras
¿no es mejor abortar que ser estéril?
después de tu partida las horas son tan tristes
siempre empiezan a rastras demasiado pronto
los garfios desgarrando con ceguedad el lecho de miseria
rescatando los huesos los amores antiguos
cuencas una vez llenas con ojos como tuyos
¿es mejor siempre demasiado pronto que jamás?
negra necesidad salpicando los rostros
diciendo una vez más nunca flotó lo amado nueve días
ni nueve meses
ni nueve vidas

2

diciendo una vez más
si no me enseñas tú no aprenderé
diciendo una vez más existe un último
atardecer de últimas veces
últimas veces de mendigar
últimas veces de amarde saber no saber simular
un último atardecer de últimas veces de decir
si no me amas nunca seré amado
si no te amo ya no amaré nunca
un batir de palabras gastadas una vez más en el corazón
amor amor amor golpe de un émbolo antiquísimo
moliendo el suero inalterablede las palabras
una vez más aterrado
de no amar
de amar pero no a ti
de ser amado y no por ti
de saber no saber simular
simular

yo y todos los otros que te amen

si te aman

3

a menos que te amen


Por ahí

por ahí
un grito lejano
para alguien
tan pequeño
bellos narcisos
luego marzo

luego ahí
luego ahí

entonces
desde ahí
narcisos
otra vez
luego marzo
otra vez
para alguien
tan pequeño

jueves 4 de noviembre de 2010

Miguel Hernández: Poesía que no cesa



Esta semana se cumplieron cien años del nacimiento de Miguel Hernández, el joven, heróico y brillante poeta español de los años 30 del siglo pasado. Este artículo se publicó el fin de semana en diferentes medios en mi columna El barco ebrio.


Por: Alfredo Herrera Flores

Es innegable la influencia que ha ejercido la poesía española en la literatura latinoamericana, especialmente en los primeros años del siglo veinte, cuando el modernismo impulsado por Rubén Darío renovaba el lenguaje poético en castellano, se despercudía del simbolismo francés, alcanzaba expresiones superlativas como la poesía de César Vallejo, Jorge Luis Borges o el joven Pablo Neruda y se extendía y abría paso entre las letras universales, en medio, todavía, del vanguardismo, el surrealismo y de otras formas menores de expresión y estilos.
Esa influencia innegable y fortalecedora en un continente lingüístico, que se debatía entre los azares del indigenismo y revaloraciones de una identidad más viva de lo que se pensaba, y por ende más influyente en la concepción de la cultura, la política, la filosofía y las ciencias sociales, se hizo, sin embargo, débil frente al torrente avasallador de nuevas concepciones poéticas, nacidas ya en territorio latinoamericano.
Pero en la década de los años treinta, cuando ya Vallejo había publicado Trilce, Neruda sus veinte poemas de amor, por ejemplo, el indigenismo recorría América desde Puno y Cusco, y Octavio Paz se incorporaba al complejo esquema poético latinoamericano, en España aparece, fulgurante, como el título de uno de sus libros (El rayo que no cesa) un poeta que habría de vivir lo suficiente como para iluminar la poesía en castellano, Miguel Hernández.
Como la de muchos poetas iluminados, la vida de Hernández fue un tormento. Nacido un 30 de octubre de hace cien años en un pueblito llamado Orihuela, murió 31 años después en un sanatorio de Alicante, mientras sufría prisión por defender la República. A esta breve biografía deberíamos añadir que en solo diez años publicó cuatro libros de poesía y teatro, se casó y tuvo dos hijos, uno de ellos murió aún siendo bebe; se alistó en las milicias que el dictador Franco venció y después de apresarlo lo condenó a muerte. Al conmutársele la pena fue la tuberculosis la que no entendió razones.
La poesía de Miguel Hernández no solo renovó el lenguaje y la estética que los españoles de la denominada Generación del 27 acababan de fundar, sino que resultó ser la más influyente en las nuevas miradas poéticas que se forjaban al rayarla primera mitad del siglo. Poetas como Ernesto Cardenal o Mario Benedetti habrían de reconocer luego la enorme deuda que contrajeron con la poesía de Hernández. Incluso, pasando el tiempo, trovadores y poetas ya de las décadas del sesenta y setenta, reflejarían en sus cantos y poemas ese espíritu juvenil, revolucionario y lírico que transmite la obra del miliciano.
Hijo de una familia humilde dedicada al pastoreo y crianza de animales, tuvo la suerte de acceder a una educación básica donde descubrió, desde muy temprano, la lectura de los clásicos. Intenta en un primer viaje a Madrid conseguir trabajo y trabar amistades, no lo logra, sino en su segunda visita, cuando conoce a Vicente Aleixandre y Pablo Neruda, se reúne con los miembros de la Generación del 27, pero tiene que volver a su ciudad natal, donde conserva un amor de juventud. Publica en 1933 “Perito en lunas” con prólogo de su entrañable amigo de infancia Ramón Sijé, quien sería protagonista de otro momento doloroso del poeta, ya que muere en 1935.
Sin embargo esta muerte le inspiraría el poema “Elegía” e inmediatamente después despertaría elogios de Juan Ramón Jiménez. Publica en 1936 “El rayo que no cesa”, obra que debido a la corta vida del autor se convertiría en la mayor expresión de su poesía. Demuestra su dominio del soneto, la sutiliza del tema amoroso, expresa su compromiso político y ensaya un lenguaje con el que dejaba atrás las características de la famosa generación española para dar el paso a la nueva poesía de la media centuria, que se funda precisamente con la Generación del 36.
Estalla la Guerra Civil Española y sin pensarlo mucho Hernández se alista en las filas de los defensores de la República, ocupa varios cargos y se desplaza por varios frentes. Aprovecha para volver a Orihuela y casarse con Josefina Manresa, vuelve a los campos de batalla. Al terminar el conflicto es apresado y gracias a la intervención de amigos es liberado, tiene dos hijos, publica “Viento del pueblo, poesía en la guerra”, pero vuelve a ser detenido y condenado a muerte.
El resto es historia conocida. Pero lo importante de esta historia es la poesía de Hernández. Su aparición y súbita muerte parecen ser solo una justificación. Miguel Hernández ha prestado sus palabras para causas infinitas. No cabe confundir sus poemas revolucionarios con panfletarios; aquellos son expresión viva de su emoción, esperanza y experiencia y éstos suelen ser solo palabras subidas de tono: “Llegaron a las trincheras/ y dijeron firmemente:/ ¡Aquí echaremos raíces/ antes que nadie nos eche!/ Y la muerte se sintió/ orgullosa de tenerles”.
Pero también dijo: “¡Lunas! Como gobiernas, como bronces,/ siempre en mudanza, siempre dando vueltas./ Cuando me voy a la vereda, entonces/ las veo desfilar, libres, esbeltas./ Domesticando van mimbres, con ronces,/ mas con las bridas de los ojos sueltas,/ estas lunas que esgrimen, siempre a oscuras,/ las armas blancas de las dentaduras”.
Así, la poesía de Miguel Hernández cubre un universo personal y al mismo tiempo comunitario, abarca espacios y tiempos que no se limitan al que él experimenta, aunque de su vivencia del amor, la muerte, la soledad, la injusticia y la amistad se nutre cada palabra que instala en sus poemas. Su palabra es como su existencia, un rayo, una luz efímera que no deja de alumbrar.