Ecuador es el país invitado de honor de la Feria del Libro de Lima, que se inicia esta semana, buen motivo para repasar una breve muestra de la poesía joven ecuatoriana. Hay interesante material de poetas jóvenes del país norteño en Letralia. Foto: una plaza en Quito.
Álex Tupiza Aldaz
(Quito, 1975)Dios sus amoresSabe del mundo que fue
el que es
el que será
Omnipotente
Omnisciente
Omnipresente
pero frente a los muslos de María
no fue más que una triste palomita
César Eduardo Carrión
(Quito, 1976)
Epitafio del poetaHe tocado tantas noches un tambor con este nombre
que ahora dudo de los ecos que reposan en la piedra.
Aunque ignoro la precisa ubicación de tu tumba,
ambiciono lejanas semejanzas contigo.
Yo sé bien que este río no moja tu cuerpo,
siempre sordo, de granito,
escultor de vientos.
Siomara España
(Manabí, 1976)Me despido de tu cuerpo
de tus ojos, de tus manos
de la cama vieja y de su estruendo
me despido de las fiebres
de los ecos de mis huesos en tus manos
de tus dientes mordedores
me despido porque es temprano
me despido porque aún escucho tus gemidos.
A chorros me sangran tus heridas
aún escarbo la nostalgia de tu cuerpo
porque si no me marcho
podríamos ser felices
Edison Lasso Rocha
(Piñas, El Oro, 1977)La ciudadNos dejó construirnos en voz baja
(para no despertarnos)
y con precaución
integró la esquizofrenia con los laberintos
hasta precipitarse el carbón
que respiramos varias veces
pues es lo único que sirve aquí
y al final, sólo al final
Descubrimos nuestras manos tristes
Juan José Rodríguez
(Ambato, 1979)Nuncaa Bladimir GoyesRequieres una lengua que renombre
este rocío oscuro, este légamo triste.
Tus dedos sienten la memoria en la piedra:
la mano de alguien que un día la arrojara.
Y vuelven siempre los objetos del río:
rocas, ramas chapoteando en el tiempo.
Esa piedra es el niño que fuiste al arrojarla
y en tu mano persiste el tacto de los óxidos.
Una palabra que renombre tu mano derruida
no existiría si tú la pronunciaras.
Pasa azul pájaro del cielo. Pasa y cántala.
María de los Ángeles Martínez
(Cuenca, 1980)La sacrílega comedia
Si Dios desciende seguro le destrozamos,
cada uno querrá un souvenir de Dios.
Se harán urnas y escapularios,
de sus partes cercenadas,
de su divinidad.
Se venderán
pedacitos pirateados, falsos.
y la humanidad será feliz con una nueva mentira
guardada en el disco duro,
bajo la almohada,
o cosida al sostén.
Bienaventurados los que tengan
un trozo del ser supremo
que ellos tendrán vacaciones,
y seguro social, y auto del año.
Por eso Dios se queda arriba,
con razón nos promete resurrecciones diplomáticas
y no viene jamás a visitarnos.
Ana Minga
(Loja, 1983)XVIEl día que comenzaste a quedar en silencio
mi padre en el cartón de su ropa
traía el aliento de los amantes enterrados.
Callada supe
cómo el fémur cruje debajo de las hojas.
Este mes
ese padre mío dejará a los de Sumpa
saldrá de la llaga
bajo el brazo llevará sus restos
mientras yo por las calles
llevaré a tu hijo en el cerebro.
Carolina Patiño
(Guayaquil, 1987)Muñeca de porcelanaa Carmen Váscones
Suenan infernales campanas de escuela
y yo entre viva y muerta me tambaleo.
Mientras el reloj de arena rojo
aparece y desaparece
y mi terrible aragnofobia me reclama
creen que estoy rota,
pues lo estoy;
como esa muñeca de porcelana
a la que le arranqué los ojos.