viernes 26 de junio de 2009
Dos versiones de Basho
jueves 25 de junio de 2009
Farrah Fawcett is dead
¿Quién no ha pegado en la pared de su cuarto de soltero, o en los forros de los cuadernos escolares, un poster o una foto de Farrah Fawcett? Aquellos años setenta la melena de esta rubia iluminaba los televisores a blanco y negro y después mantenía en vilo al respetable en las cursis historias policiales de "Los ángeles de Charlie". Más tarde su sonrisa quiso ser copiada por una mexicana de telenovelas, pero la verdadera había quedado estampada en el imaginario juvenil de aquellos años y, aunque el tiempo ha pasado y sus últimas fotos mostraban la natural decadencia de su cuerpo, será defícil recordarla de otra manera.Bueno, pues, los cables de las últimas noticias informan que la Fawcett ha muerto hoy, jueves, a los 62 años, en un hospital de Los Angeles.
No pudo superar el cáncer, pero había hecho todo lo posible por no borrar su sonrisa y estaba a punto de casarse con el actor Ryan O`Neal.
El Búho y su tercer concurso literario regional
El semanario arequipeño El Búho ha convocado a la tercera edición de su concurso literario, a nivel regional, con la firme convicción de superar las dos anteriores y exitosas convocatorias. Poesía, cuento corto y ensayo breve son los géneros en que se puede participar y, además de ver publicados sus trabajos, llevarse al bolsillo un nada despreciable premio en metálico.
Importante la apertura del alado y sabio semanario a la creación y el pensamiento regional, que sin duda contribuye a fortalecer la ciudadanía de primera categoría, que según un tal García, nos divide a los peruanos.
A afilar las plumas y sacar brillo al verbo y participar, pues.
Vea las bases haciéndole click al ojiabierto pájaro del afiche.
miércoles 24 de junio de 2009
Dos poemas de Silvia Plath (1932 - 1963)

" Cierro los ojos y el mundo muere;
martes 23 de junio de 2009
Se nos fue el Mono Villavicencio

Alfredo "Mono" Villacencio fue uno de los animadores de la movida cultural de Arequipa de los años ochenta más activos, imaginativos e irreverentes. Sus finos trazos de tinta china -siluetas femeninas, flores, paisajes lejanos e insectos- contrastaban con sus historietas de viejas rabiosas y curas eróticos, pero así también se ganaba algunos premios con historietas educativas y tiras cómicas y políticas para los diarios locales, es muy recordable la temporada del characato en las páginas de Arequipa Al Día. Y por las noches rompía tímpanos con el grupo de rock "Catedral de Humo" y después con "Eleuterio Cutipa y las gallinas asesinas". Finalmente, con una enfermedad en su intimidad, se le veía siempre bromeando en los pasillos del museo de la Universidad de San Agustín.
lunes 22 de junio de 2009
Un poema de Emilio A. Westphalen
domingo 21 de junio de 2009
Sucesos y visiones en la escena cultural de Puno
Uno
Un suceso singular se ha desarrollado durante los últimos quince días en el ambiente cultural de Puno, el poeta José Paniagua Núñez ha sido objeto de un homenaje por parte de diferentes artistas y grupos culturales de la ciudad. Cuenta el mismo homenajeado que un grupo de pintores se reunieron para hacer cuadros a raíz de poemas de Jóspani, luego de haber elegido entre otros autores, al más representativo de la ciudad. Y tienen razón al haber escogido a Paniagua, pues en la actualidad, más allá de lo que se pueda pensar de su producción literaria, es quien mejor refleja el espíritu del poeta en Puno, una de las pocas ciudades del Perú que puede jactarse de ser culta y de tener muchos poetas.
Aunque Jóspani insista en las tertulias que más bien se trata de un homenaje a la palabra, a la poesía, quienes lo conoces saben que ben merecido se tiene la cortesía, pues además de los pintores, músicos, danzarines, escultores y periodistas se han sumado a la distinción, que adquiere doble importancia al provenir de la espontaneidad de los amigos, sin esperar la venia de la autoridad o de la institucionalidad.
A lo largo de más de cincuenta años, Paniagua Núñez ejerció el periodismo, fue funcionario público, opinó sobre la actualidad política y cultural enfrentándose siempre al poder, animó una bohemia culta y alturada, escribió poesía y, sobre todo, estableció lazos afectivos con mucha gente tanto en el propio Puno como en otras ciudades del país. Así, no es raro que intelectuales de otras latitudes pregunten siempre por Jóspani cuando se encuentran con un puneño. Aunque para gustos y colores sabemos que no han escrito los autores, para reconocer el afecto solo basta reconocerse como amigos, y es eso lo que debe haber encontrado el poeta en esta muestra de amistad.
Dos
Hace unos años, cuando las danzas puneñas acaparaban el desfile de aniversario de la ciudad de Arequipa, en agosto, un alcalde mistiano tuvo la idea de restringir la participación de estos grupos a un número limitado, para que no se sobreponga a la tradición local. Los grupos que no alcanzaron a la inscripción hicieron su propio desfile, un día después, en otra avenida, haciéndole una competencia sin par. En Cusco, alguien dijo, luego de ver entrar a una banda de morenada en una fiesta de estudiantinas, que la cultura puneña era invasiva y aplastante.
Una explicación a estas situaciones es fácil encontrar en el diario vivir de Puno. En los últimos quince días, no ha habido uno en el que no se escuche una banda de músicos o no se vea un pasacalle de danzas por parte de estudiantes, niños y jóvenes, o incluso de quienes salen a la calle en son de protesta o para difundir un mensaje. Tal vez para quienes vivimos en Puno el que pase una comparsa ya no llame la atención, pero en el colectivo ciudadano se va formando una forma de ser, una identidad, un imaginario que luego lo trasladará a otras ciudades.
Si bien algunos entendidos consideran que muchas de estas danzas son copia de sus similares bolivianas, y afirman que más bien estaríamos formando una identidad débil que sólo se manifiesta en época de fiesta, lo interesante, e importante, es que no hay otra ciudad en el Perú en la que cualquier día uno se cruce con una danza en las calles céntricas, o ver ir afanosas a unas cholitas a integrarse a su comparsa. Esta actitud, en los niños, es un impulso muy importante para la formación de su futura identidad como puneños o como peruanos. Habrá que ver, más bien, que en las escuelas no solo se enseñe a bailar sino a sentir, a entender, la historia y la filosofía de nuestra escencia.
Tres
En los últimos años, la figura intelectual de Gamaliel Churata ha ido ocupando la escena cultural nacional con especial importancia, reconociéndosele además de su aporte a la concepción del indiginismo su calidad literaria, especialmente poética. Conversatorios, encuentros, seminarios y libros son dedicados a su obra y a través de ellos es analizado su aporte a la cultura peruana.
En la Universidad del Altiplano, unos profesores y estudiantes de la Facultad de Educación han organizado una serie de actividades, que culminaron en una romería al cementerio luego de haber hablado de Churata con los alumnos y repasado unos vídeos sobre su vida. Sin embargo, aún no se está dando, en el mismo Puno, la debida atención a la contribución de Churata en la formación de la identidad andina. El conflicto entre el academicismo y la espontaneidad literaria, coloca al promotor del grupo Orkopata en un plano indefinido, que deberá ser resuelto por los propios intelectuales puneños, y poder así alcanzar el verdadero mensaje de este puneño que, en su tiempo, fue también ignorado y hasta maltratado.
En este caso, se demuestra una vez más cuán alejados están los académicos de los intereses de los jóvenes. No basta enseñar a escribir bien, en la escuela o en la universidad, ni basta saber interpretar bajo las rígidas reglas del diccionario, es necesario darle una mayor apertura a la creación y a la creatividad, al uso de la palabra, al disfrute de la metáfora. Y este es, precisamente, uno de los mensajes que Churata intenta dar en su obra ya famosa y aún no bien leída, El pez de oro. El interés de hacer de Churata un nuevo ícono intelectual para los jóvenes y para los intelectuales serios, puede ser, también, considerada como una actitud de un pueblo que demuestra su cultura y sigue buscando su esencia e identidad.
jueves 18 de junio de 2009
En marcha Primera Bienal de Arte en Lampa

miércoles 17 de junio de 2009
Tres haykus de Koboyashi Issa (1763 - 1826)
martes 16 de junio de 2009
Dos poemas de Derek Walcott
Me detengo a oír un estrepitoso triunfo de cigarras
Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores
lunes 15 de junio de 2009
Bagua: no hay peor sordo
Va a ser un año que una marcha de pobladores venidos de comunidades nativas, en el marco de una jornada nacional de protesta contra el gobierno aprista, degeneró en unas cuantas horas de violencia incontrolable en la ciudad de Puerto Maldonado, capital de la región Madre de Dios, que concluyó con el incendio de la sede del Gobierno Regional. No se registraron muertos, aunque sí algunos heridos, entre ellos unos policías atacados con flechas y lanzas, pero sí se perdieron millones de soles en infraestructura, equipamiento y documentación que hasta hoy no se ha podido recuperar. Hasta hoy, tampoco, hay un solo responsable sancionado. El motivo de la protesta: el mismo que hace unos días ha encendido y ensangrentado Bagua.
En aquella oportunidad, el bonachón ministro Brack encabezó una comisión de alto nivel que se reunió por poco más de dos horas con autoridades regionales, dirigentes y representantes de los nativos. En el día volvió a Lima y lo más seguro es que no le informó al presidente García sobre lo que pasaba en la selva, o el presidente García no le escuchó.
En Madre de Dios la violencia se desencadenó a pesar de que el presidente regional respaldaba, junto a sus colegas de la selva, los pedidos de los nativos e hizo llegar al Ejecutivo su tajante posición. A pesar de eso, reitero, los dirigentes nativos seguían apuntando sus reclamos contra las autoridades locales y lo volvieron a manifestar en la efímera mesa de diálogo, en la que Brack explicó una y otra vez que el problema se resolvería a nivel de Poder Ejecutivo, en coordinación con el Legislativo.
Los sucesos de Puerto Maldonado, en el que se perdió también la memoria documentada de la joven región (el archivo regional se hizo también cenizas) fue minimizado por el gobierno central y los medios de comunicación. Nadie escuchó, supo, de este lamentable episodio, o tal vez nadie quiso que se sepa, o nadie quiso saber. Lo cierto es que un año después de ese llamado de atención, de ese campanillazo de alerta que debieron escuchar el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, nos damos con la ingrata sorpresa de que no se hizo nada.
Cuando empezaron las primeras marchas en Bagua y varias ciudades de la selva norte, mientras la selva sur aparentemente se mantenía silenciosa, ni el dirigente Pizango supo dar una propuesta coherente a sus reclamos ni el gobierno central hizo lo posible para escucharlo. Al Premier no le alcanzó su ánimo conciliador y al dirigente selvático le sobró la soberbia. En los salones de las instituciones donde se tenía la solución a la mano se les pasaba la vida ensayando adjetivos e insultos, con lamentable papel de tonto inútil del presidente del Legislativo. La Defensoría del Pueblo, como siempre lúcida y oportuna, también fue puesta de lado por la dura mano de la ministra del Interior. El resultado, lo que todos lamentamos y no terminamos de entender.
Encendida Bagua, y horas después ensangrentada, se ha hecho más patética la inoperancia del gobierno central para restablecer el orden, reiniciar el diálogo, poner el tema de discordia como prioridad en la agenda inmediata nacional, demostrar su capacidad de gobierno en el Congreso, informar adecuadamente sobre los acontecimientos, cohesionarse al interior del Consejo de Ministros y buscar una salida política que tenga, como primer objetivo, la defensa de la riqueza natural no solo en la selva, sino en todo el país. Al mismo tiempo, y con la distancia que nos permite ver mejor las cosas, descubrimos también el triste papel de los congresistas de la selva en el Congreso, la sorda actitud de los nacionalistas y la siempre infantil rabieta con que el Apra no asume sus responsabilidades. Todo, sumado a la inoperancia policial para permitir la cobarde salida del país del dirigente Pizango quien, con razón o sin ella en sus ideas, es también responsable de la violencia desatada en Bagua.
La jornada de protesta que el país vivió el último jueves 11, ha sido también minimizada, a pesar de su contundencia. Sin embargo, al interior de esta movilización, algunos gremios han aprovechado, pero de manera casi huachafa, para volver a aparecer en escena, demostrando, lamentablemente, que también están desubicados. Lemas como “Pizango, el SUTE está contigo”, o “Construcción civil también es nativo”, no hacen más que demostrar que tampoco hay una coherencia en el discurso político de aquellas instituciones que se dicen ser puntales de la democracia. Pero en el otro lado está la fuerza arrasadora de las comunidades campesinas y nativas y su cultura que, por siglos postergadas y mil veces tratadas de silenciar, saben que ahora deben y pueden defender su patrimonio ante cualquier intento de explotación irracional.
Hay que escuchar, no permitir que se levante la voz hasta el extremo de la violencia. Oportunidades aún hay, fórmulas políticas también. Habrá tiempo para analizar otros discursos, como el de las ONGs oportunistas y casi lunáticas, o el testimonio de los pobladores de las zonas del conflicto, o las imágenes de la depredación de la naturaleza que se está dando, en estos momentos que usted lee estas líneas, en miles de hectáreas de nuestra selva, donde ya no vuelan mariposas de alas del tamaño de una mano abierta y donde ya no se escucha el bramido madrugador del mono aullador.
jueves 11 de junio de 2009
Más sobre Gabo y Mario
Vieja foto en la que se ve aún andando juntos a Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, amistad rota a puño limpio que sigue generando nuevos libros. La nota la trae Andina y habla de una nueva publicación sobre amistades, rencillas e historias literarias de dos de los más representativos narradores latinoamericanos de la segunda mitad del siglo veinte. "La década de los sesenta es uno de los períodos más interesantes de la cultura e historia de Occidente". Así comienza De Gabo a Mario. La estirpe del boom, un libro dedicado a dos de los protagonistas de aquellos años en el mundo literario: Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa.
El libro de ensayo, escrito por Ángel Esteban y Ana Gallego, de la universidad de Granada, tardó cinco años en estar terminado, tras 25 entrevistas e innumerables investigaciones en la universidad de Princeton (Estados Unidos) y otras fuentes."Nació de la admiración por los dos escritores. Yo había escrito dos libros antes sobre la amistad entre Fidel (Castro) y Gabo.
La vida de García Márquez es muy interesante desde muchos puntos de vista, pero quería ahondar en esas amistades literarias y el nacimiento de las obras en una época que es el Segundo Siglo de Oro de las letras hispánicas", afirmó Esteban en entrevista con DPA.
La época, que Esteban y Gallego describen en detalle en el libro (Espasa Calpe), es única porque en muy poco tiempo se dio una producción literaria impresionante.
Se trata de un movimiento prefigurado por Jorge Luis Borges, Juan Rulfo, Juan Carlos Onetti, Alejo Carpentier, que se alejan de la literatura anterior "pegada a la tierra"; pero en su caso apenas se conocen, y mucho menos son amigos, señaló Esteban.
Por eso el cambio es grande también en lo personal, cuando el boom es configurado por una serie de autores que se frecuentan, se escriben y se aprecian de forma personal.
Esa exploración de la amistad -con su desencuentro final también- "alguien tenía que haberla hecho antes o después.
La historia de esa época desde el punto de vista de la amistad y la creación".Uno de los aspectos que revela el libro fue el proyecto entre García Márquez y Vargas Llosa de escribir una novela "a cuatro manos".
Aunque durante bastante tiempo los dos coquetearon con la idea, Esteban cree que, incluso si ambos no se hubiesen distanciado más adelante, la iniciativa nunca se habría llevado a cabo, porque tienen una técnica y una manera de concebir la literatura muy diferentes. Y tampoco conocen -o conocían en aquel momento- la realidad de Colombia (Vargas Llosa) o la de Perú (García Márquez), fuente de sus inspiraciones. "Creo que ellos nunca se lo creyeron del todo.
"El libro aborda la historia del boom y la personalidad de ambos autores con un lenguaje llano y accesible que busca llegar a todos los lectores y no sólo a los académicos, e incluso invitarlos a conocer la obra de los dos latinoamericanos si aún no han tenido contacto con ella.
"Creo que ellos nunca lo van a decir", comenta Esteban sobre el famoso incidente que acabó con la amistad entre los dos escritores, cuando en una proyección privada de cine del Palacio de Bellas Artes de México, en 1976, Gabo se levantó para dar un abrazo a Mario, a quien hacía tiempo que no veía, y el peruano le dio un puñetazo que lo dejó tirado en el suelo, sangrando y con el ojo morado.
Se desconoce el motivo de la agresión. Las hipótesis van desde las ideas políticas (mientras que el peruano giraba a la derecha, el colombiano sellaba su amistad con Castro) a los celos por algo que García Márquez le habría dicho o hecho a la esposa de Vargas Llosa.
Pero ambos llevan guardando silencio sobre ello durante más de 30 años.Y Esteban cree que seguirá siendo así, en vista de la edad y las evasivas de ambos cuando se les ha preguntado al respecto.
Por su parte, el propio Esteban cree que aún hay mucho por contar del boom, que es "una fuente inagotable". Su siguiente trabajo estará dedicado a Julio Cortázar, a partir de cartas inéditas de los decenios de 1960 y 1970. "Hay un material amplísimo que hay que recuperar y publicar."
miércoles 10 de junio de 2009
Gladys Mendía: Luces de peligro

el alma lleva las luces de peligro parpadeando la triste noche que por segundos se convierte en día la bruma y la arena en una misma orilla postes de cruces eléctricas parpadean sobre el camino las casitas perdidas en el barranco las casitas al borde del barranco el mar que es un plato de huellas brumosas detrás de las matas de plátano los maizales los mangos la poesía que no tengo y busco en todo los diminutos soles en el túnel por donde va el tren he visto los granos de arena arder en el asfalto los pies descalzos de los niños arder en el asfalto sus ojos de hambre y preguntas sus manitos y mejillas envejecidas al ver la vida correr sin ellos la escuela sin ellos la mesa servida sin ellos la madre buscando cobijo en la esperanza cuidando el niño ajeno al otro lado de la ciudad
lunes 8 de junio de 2009
Efraín Miranda: identidad del indio

Sin embargo, en el proceso se ha ido entendiendo que al aparecer nuevas tendencias culturales y hasta estéticas, el indigenismo se ha convertido en un pensamiento arcaico. Algunos críticos afirman, por ejemplo, que escritores que se “modernizaban” a partir de los años cincuenta del siglo anterior “aún no se despojaban del indigenismo”, con lo que dan a entender que para ser moderno había que dejar atrás el vetusto y hasta primitivo indigenismo, había que dejar de hablar del indio y la aldea, de los paisajes y las flores, y hasta de las trenzas de las mujeres. Nada más extremo en la amplísima fuente que es el pensamiento, un extremo que linda con lo absurdo y, ahí sí, con la arcaica idea de que los cambios anulan el pasado.
Basta repasar algunos poemas del poeta Efraín Miranda Luján (Putina, 1927) para darse cuenta que la buena literatura puede permanecer en el tiempo y seguir transmitiendo ideas, sentimientos e identidad de lo que realmente somos, y no de lo que quisiéramos ser, o de lo que sería bueno ser a propósito de los nuevos tiempos.
La obra de Miranda es un fino ejemplo de cómo usar el lenguaje para reivindicar una identidad. Él se pone a tono con las nuevas corrientes de entonces, mitad de siglo veinte, y no renuncia a su condición de indio y, por el contrario, reclama que se le reconozca como tal, sin menoscabar la calidad de sus versos:
“¡No me grites de calle a plaza: cholo!/ grítame de selva a cordillera,/ de mar a sierra,/ de Tahuantinsuyo a República: INDIO!”. Lo que quiere decir Miranda es que no solamente se le deje de tratar con el despectivo término de cholo sino que se le reconozca en todo los ámbitos, geográficos, sociales y hasta históricos, como indio.
Y tal como lo reclama levantando la voz, lo hace dando voz a quienes históricamente no la tienen: “Soi una indiecita escolar. Me reconoces;/ mi retrato está en folios de grandes libros;/ retratada con polleras o con “uniforme”.” Y también asumiendo la airada palabra de quienes son mal vistos y señalados por la ciudad: “¡Que salgan esos de transfusión sanguíneo – extranjera!/ ¡Qué carajo!: y todo el comercio de esta feria/ también es de ultramar.// ¡Soi indio; bien indio; verdadero; legítimo, puro!// ¡Y qué mierda!/.
Tal vez para algunos espíritus pobres esta sea una muestra panfletaria, o chauvinista, de la poesía de Miranda, sin embargo, el contexto de los poemas y la calidad con que ordena frases y versos hace que cada palabra esté en su sitio y el mensaje, que los críticos siempre buscan hasta con lupa, es fácil de entender. De otra manera no se entendería la vigencia que tiene Efraín Miranda y el afectuoso acercamiento que hacia él tienen las nuevas generaciones.
Miranda puede ser considerado como un eslabón clave en el proceso de tránsito del indigenismo hacia las nuevas tendencias literarias, especialmente las que se circunscriben en el ámbito urbano, que dicho sea de paso es construida por autores provenientes de las mal llamadas “provincias” del interior del país, y que, innegablemente contribuyen notablemente con nuevas técnicas y lenguaje más “elaborado” en la estética literaria, especialmente.
“En la báscula de un ambulante/ peso a mi hijo./ La aguja incide en el término/ de la convergencia infrahumana/ con resortes de Asia, Africa, América/ en sistema coordinado.” Como se puede apreciar, Miranda no es ajeno al lenguaje urbano ni al entendimiento de la tecnología, como metáfora de la presencia extranjera en nuestra cultura, y lo hace de manera elegante, aguda e inteligente, sin dejar su estilo coloquial y su condición e identidad personal.
En los últimos años hay un apreciable interés por rescatar y revalorar la poesía de Efraín Miranda Luján a través de estudios, antologías y hasta tesis universitarias. Aún así, su obra debe ayudar a entender mejor que el indigenismo no puede ser visto como una manifestación vetusta y rancia, sino como un referente de la condición cultural en la que se desenvuelve Puno y, por extensión, el país. Si bien el fenómeno de la globalización nos trae información instantánea y veloz sobre lo que pasa en el mundo, esto no debe cegarnos ni mucho menos impulsarnos a renegar de lo que aún corre por nuestra sangre y se suele reflejar en la intensidad de nuestras miradas.
viernes 5 de junio de 2009
El fuego y la rosa
(Fragmento)
y el fuego y la rosa sean uno.
T. S. Eliot
Otoño vuelve, y se posa,
como una hoja amarilla
a mitad de esta página puntual.
Sobre esta
página descansan viento y tiempo exactos
y unos ojos que esto leen y escriben.
Otoño crece juntando palabras a través de mis huesos,
regando polen en las orillas de los caminos y el borde de las guitarras,
es la estación del silencio y esparce lluvia
como susurros, ardiendo, girando, cayendo,
inapelable como la palabra del moribundo.
Empujados por el amor, un amor sobresaliente y numeroso,
se acercan hasta las profundidades de sus pétalos,
blancos como destellos y esplendorosos como incendios,
para besarse, tocarse, introducirse uno dentro del otro.
Nada viene de lejos, nada es irrepetible,
cada sueño se profana en el fondo del corazón,
nada es transparente si hay fuego si hay tierra ardiendo
si hay manos abiertas. Recuerdos. Conciencia y memoria.
Quietud y dudas, escalofrío y entendimiento.
Oro y sombras envuelven sutilmente las afinidades del amor,
las heridas son de uno y otro,
el olvido alcanza a los amantes como frágiles relámpagos
y luego todo se diluye, como todo lo que viene,
en un suspiro de polvo y sueño.
Apenas una voz a la vez,
a veces unas voces,
sólo los vasos llenos interrumpen las sílabas,
así es el preámbulo, la invención de la aventura.
Hay también silencio en el acercamiento.
Hay silencio súbito sobre las palabras, silencio sobre las voces,
y hay distancias entre los avisos y las miradas.
Siglos pasan antes de que la flor abra sus ojos y sus pétalos,
antes de que el fuego se acerque a sus ojos ausentes.
Flor asombrada por la tiniebla o el ardiente día,
flor de calor y perfume, néctar y luz,
magia y fantasía,
flor de la palabra y el aullido.
jueves 4 de junio de 2009
Murió el "Pequeño saltamontes"

David Carradine, el actor que personificó a un aplicado alumno de artes marciales en la década del setenta, en la serie Fung Fu, y que marcó toda una generación sobre la vida de aventuras en lejanos países y exóticas culturas y la constancia del aprendiz llamado por su maestro "Pequeño saltamontes", y que últimamente recobró fama en la película Kill Bill, de Quentin Tarantino, fuye encontrado muerto en Bangkok, Tailandia. La nota de AP, que repoducen los diarios, dice:
El actor David Carradine, astro de la serie de televisión de los 70 “Kung Fu” y de varias películas exitosas, entre ellas la recordada “Kill Bill”, fue hallado muerto el jueves en la capital tailandesa.
Un vocero de la embajada estadounidense, Michael Turner, confirmó el deceso del actor de 72 años de edad. El funcionario detalló que Carradine murió el miércoles por la noche o el jueves por la madrugada, pero se excusó de dar más detalles por consideración a la familia.
La página de internet del diario The Nation, citando fuentes policiales no identificadas, dijo que Carradine fue hallado ahorcado en su habitación de un hotel lujoso y se creía que se había suicidadado.
Carradine era miembro de una destacada dinastía de actores de Hollywood que incluía a su padre, John, y su hermano Keith.
Protagonizó entre otros filmes “Kill Bill”, de Quentin Tarantino, que apareció en dos partes en 2003 y 2004. Pero su papel más famoso fue el del monje shaolin chino-estadounidense Kwai Chang Caine en la serie Kung Fu de 1972 a 1975.
miércoles 3 de junio de 2009
Sábato en japonés
La Revista Ñ tiene la nota, tomada a su vez de la agencia EFE, y yo la copio porque creo que no es necesario, aún, decir algo más sobre el acontecimiento. De lo que sí hablaremos más adelante es del casi centenario de Ernesto Sábato, el 24 de junio cumple 98 años. Es interesante también que en estas traducciones se incluya a Mario Vargas Llosa.Dice el texto de la Revista Ñ:
El Instituto Cervantes en Tokio inauguró hoy una semana dedicada a la Argentina con la presentación de la primera traducción al japonés de El escritor y sus fantasmas de Ernesto Sabato.
La apertura estuvo a cargo del profesor Ryukichi Terao y al traductor Tadashi Tsudumi, quienes hablaron sobre la literatura iberoamericana en Japón y el contenido de El escritor y sus fantasmas.
Terao abundó sobre la personalidad de Sabato, ganador del Premio Cervantes, y cuya literatura definió como una "crítica sincera", mientras que se refirió al libro presentado hoy como un "diario del escritor".
Sábato, quien este mes cumplirá 98 años, "intenta escribir lo abismal del alma humana", mientras que "la inmensa mayoría escriben por la fama", explicó el profesor.Ese es el motivo, en opinión de Terao, por el que Sabato sólo ha escrito tres novelas: El túnel (1948), Sobre héroes y tumbas (1961) y Abbadón, el exterminador (1974). Casi medio siglo después de su publicación en español (1963), El escritor y sus fantasmas se podrá leer en japonés, algo de lo que también se enorgulleció el embajador argentino en Tokio, Daniel Adán.
La traducción de la obra de Sábato es la primera de cinco obras de autores galardonados con el Premio Cervantes, como Juan Gelman, Mario Vargas Llosa y Antonio Gamoneda, que será traducidas al japonés con la colaboración del Ministerio de Cultura español.
El programa de esta Semana Argentina, organizado por la Embajada de ese país en Japón y el Instituto Cervantes, incluye también actividades musicales, otras conferencias y un festival de tango.
Además, el próximo jueves se proyectará el documental Borges, un destino sudamericano, basado en el cuento El Sur, de Jorge Luis Borges, rodado en 1975 pero exhibido por primera vez hace menos de dos años.
martes 2 de junio de 2009
Octavio Paz: La poesía
¿Por qué tocas mi pecho nuevamente?
Llegas, silenciosa, secreta, armada,
tal los guerreros a una ciudad dormida;
quemas mi lengua con tus labios, pulpo,
y despiertas los furores, los goces,
y esta angustia sin fin
que enciende lo que toca
y engendra en cada cosa
una avidez sombría.
El mundo cede y se desploma
como metal al fuego.
Entre mis ruinas me levanto,
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente
contra invisibles huestes.
Verdad abrasadora,
¿a qué me empujas?
No quiero tu verdad,
tu insensata pregunta.
¿A qué esta lucha estéril?
No es el hombre criatura capaz de contenerte,
avidez que sólo en la sed se sacia,
llama que todos los labios consume,
espíritu que no vive en ninguna forma
mas hace arder todas las formas
con un secreto fuego indestructible.
Pero insistes, lágrima escarnecida,
y alzas en mí tu imperio desolado.
Subes desde lo más hondo de mí,
desde el centro innombrable de mi ser,
ejército, marea.
Creces, tu sed me ahoga,
expulsando, tiránica,
aquello que no cede
a tu espada frenética.
Ya sólo tú me habitas,
tú, sin nombre, furiosa sustancia,
avidez subterránea, delirante.
Golpean mi pecho tus fantasmas,
despiertas a mi tacto,
hielas mi frente
y haces proféticos mis ojos.
Percibo el mundo y te toco,
sustancia intocable,
unidad de mi alma y de mi cuerpo,
y contemplo el combate que combato
y mis bodas de tierra.
Nublan mis ojos imágenes opuestas,
y a las mismas imágenes
otras, más profundas, las niegan,
ardiente balbuceo,
aguas que anega un agua más oculta y densa.
En su húmeda tiniebla vida y muerte,
quietud y movimiento, son lo mismo.
Insiste, vencedora,
porque tan sólo existo porque existes,
y mi boca y mi lengua se formaron
para decir tan sólo tu existencia
y tus secretas sílabas, palabra
impalpable y despótica,
sustancia de mi alma.
Eres tan sólo un sueño,
pero en ti sueña el mundo
y su mudez habla con tus palabras.
Rozo al tocar tu pecho
la eléctrica frontera de la vida,
la tiniebla de sangre
donde pacta la boca cruel y enamorada,
ávida aún de destruir lo que ama
y revivir lo que destruye,
con el mundo, impasible
y siempre idéntico a sí mismo,
porque no se detiene en ninguna forma
ni se demora sobre lo que engendra.
Llévame, solitaria,
llévame entre los sueños,
llévame, madre mía,
despiértame del todo,
hazme soñar tu sueño,
unta mis ojos con aceite,
para que al conocerte me conozca.
lunes 1 de junio de 2009
Fernando Pessoa: Abdicación
Tómame, oh noche eterna, en tus brazos
y llámame hijo.
Yo soy un rey
que voluntariamente abandoné
mi trono de ensueños y cansancios.
Mi espada, pesada en brazos flojos,
a manos viriles y calmas entregué;
y mi cetro y corona – yo los dejé
en la antecámara, hechos pedazos.
Mi cota de malla, tan inútil,
mis espuelas, de un tintineo tan fútil,
las dejé por la fría escalinata.
Desvestí la realeza, cuerpo y alma,
y regresé a la noche antigua y serena
como el paisaje al morir el día.
Fernando Pessoa

