miércoles 25 de febrero de 2009

El Laberinto


I

Agoniza
el alto día, más
solitario que el primer grito.
Quedan el olor a sangre y la masa informe
de los cadáveres, el pálido brillo de las armas,
los pasos abandonados
y algunos abrazos.
Soy el ojo que observa.
Un guardia derrotado se consuela
haciendo rodar un dado huérfano.
Las torres vigías han sido
desmanteladas. Sólo
unas fogatas dispersas se enfrentan a la oscuridad.

II

Espíritus de dioses y mortales,
habitantes de un país empobrecido,
remoto y pequeño,
reunidos todos alrededor
de un trofeo, atentos a las palabras del héroe,
sobrevivientes,
aún respiran el ardiente polvo del combate
y se enternecen con el lamento de los heridos.
El timbre de un teléfono
abandonado
persiste en la oscuridad.

III

Habla la hermana mayor,
su voz es esplendorosa como el verano,
sus ojos también hablan, dicen:
“ha pasado el tiempo,
un hombre camina sin ser visto,
da un paso y luego
otro y no avanza,
nada hay delante suyo, nada
hay atrás.
Un silencio mortal acompaña su
pensamiento, su rostro
de trueno, de lluvia, de espanto,
sus manos de sombra, de polvo, de luna,
sus pies de agua, de ave, de ceniza.”

Un hombre es un hombre y
muchos hombres,
nadie camina solo,
todos avanzan, retroceden,
comienzan de nuevo.
Arrastrado por la corriente, sin remedio,
su voz es un aullido
y sobrevive.
Un hombre camina solo,
camina sin ser visto entre la multitud,
al final de su propio combate.

IV

El monstruo no
renuncia a sus dominios,
ni a sus demonios, y no cede,
aún ronda entre los pasadizos
del Laberinto,
su respiración agitada lo delata.
El Minotauro
lee en el periódico del día
la larga lista fúnebre de amigos y
enemigos.
Los sobrevivientes permanecen al aire libre
pendientes de una de las puertas
de la gigantesca construcción,
el ansia recorre
la espalda de los habitantes. Nadie habla.


V

Mujeres,
hermosas como jarrones,
y hombres, fuertes
como columnas,
bailan alrededor de abundante comida,
beben pisco, fuman de un mismo cigarrillo,
mastican coca, ríen a carcajadas, aplauden,
apoyan sus manos en los
hombros de quien los escucha.
Cuando el sol renace
aún están juntos,
sus automóviles duermen,
las últimas luces se apagan,
como si fuera un exterminio de cocuyos.

Más tarde
irán a velar a Polinices,
aún hay tiempo.

VI

La voz que baja
desde lo inalcanzable lamenta
los días y las noches
en que las armas fueron más poderosas
que las palabras.
Un joven está en medio de la calle,
frente a un tanque militar,
con los brazos abiertos y el corazón en calma.
Ahora
los funerales
son una gran fiesta.

VII

Seguramente
serán las mujeres quienes
derramen alguna lágrima en recuerdo
de aquel desconocido,
de quien sólo se sabe que ha muerto.

Nadie recuerda las batallas.
Nadie sabe de esta sangre caliente.
Nadie ha visto los ojos de la muerte.
Nadie respira como antes.
Nadie recuerda el cáncer.

Mientras
calles
y plazas
se pueblan nuevamente
y un ejército de mujeres
barre las veredas y las esquinas,
el sol estará nuevamente en lo alto,
solo, como el primer grito,
sol solo,
y habremos de lamentar,
probablemente,
alguna muerte más sobre el asfalto.
¿Qué dirá Antígona
sobre la tragedia?
¿Reclamará el poder?
No hay hermana que no haya
velado a su hermano y exigido su parte.
Pero allá están todas,
llorando
en las puertas del Laberinto a un muerto ajeno.

VIII

¿Qué se dicen los enemigos
antes de la batalla,
cuando aún están
en los parques, en las esquinas,
bajo los portales,
alimentando los caballos,
esperando abordar los taxis
y mezclando el pisco
en botellas descartables? ¿Qué?
Los héroes,
hijos de diosas
castas y hermosas, únicas,
van y vienen
entre la multitud, sin saludar,
y aún no saben
si habrán de sobrevivir en el Laberinto.
Son los mismos
que
pueblan la noche,
ahora que el sol amenaza nuevamente
desde donde observan también las diosas
a sus hijos,
aquellos jóvenes,
de mejillas afeitadas,
de ojos inquietos, de perfil
intenso,
listos para el combate.

IX

No hay tambores
ni trompetas,
el cementerio es un museo
donde habitan las lágrimas
de los vivos y las musas de la nostalgia.
Antígona
no tiene suficiente vista
para mirar el desastre.

Atrincherado,
el monstruo lee
en algún recodo del Laberinto
la crónica del día.

Música,
el rimo endiablado de Santana
es un himno,
los tambores descontrolados de Tito Puente
son un temblor de tierra,
el lejano lamento de los ayarachis
es un consuelo,
pero nada de esto escuchan
los sepultureros.
La batalla ha sido hermosa,
día y noche
brillaron el acero y la pólvora.
La muerte no acecha en vano,
habría advertido un consejero moribundo,
pero es sabido que los jóvenes
en estos tiempos
ya no escuchan.

X

No se han repetido
lamentaciones ni quejas,
aunque sí oraciones y plegarias,
todas dirigidas a un dios inexistente
pero bondadoso,
también se han oído canciones
que han despertado el afán del Minotauro.
Nada
ha quedado
de la primera visión,
ni los juegos de Ariadna
ni el rumor del mar,
ni
la forma como Megube se transformaba
en agua. Nada.

XI

Dicen que desde el corazón del Laberinto
se oye llorar al Minotauro,
otros
dicen que es Dédalo
que ha perdido el rumbo del entendimiento.
Los jóvenes no dejan
de beber
mientras la noche les de cobijo.
Las hermanas, por su parte, velan
un hermano en cada esquina.

Pero el Minotauro duerme.

XII

Cuando ya estuvo dicho y hecho
que el poder se
mide
con las manos,
los héroes quedaron huérfanos, de vida
y
sueños,
y así se internaron en el Laberinto,
sin hilos ni armas.
¿Son los que desaparecieron
en las alturas de
Lampa?
Creonte habla,
y dice y
canta, da órdenes,
también llora como padre.
Desde el mirador
contempla esta ciudad de barro,
ahora vacía y dolida.
Es noche y aún hay luz,
también es día y las sombras
son más oscuras que los recuerdos.
La iluminada plaza revienta
de voces
y música, nadie
recuerda que hubo alguna vez
una multitud que pugnaba en las puertas del Laberinto,
que hubo una batalla de
la que los hermanos mayores,
jóvenes universitarios,
no volvieron.
Sus novias aún salen a la misma hora,
a recoger sus cuerpos y contar sus sonrisas
desparramadas en el asfalto.
Nadie encontró sus DNI.

XIII

¿Con qué voz
se podrá decir que
hemos sobrevivido? Ariadna,
Megube, Miranda, Imillita,
con qué ojos habremos de mirar
lo que queda de la hecatombe.
El Minotauro aún duerme.
El Laberinto
será nuestro hogar desde ahora,
dejaremos señales tras nuestros pasos
para no volver sobre ellos.
Lástima que sea más fácil saltar la cerca.

XIV

Alguien camina,
linterna en mano,
entre la multitud.
Sientan
el ritmo de sus pasos, acérquense
a su sombra deforme,
aspiren el hedor de su espalda,
reconozcan el color de los nuevos tiempos.
Alguien recorre
el Laberinto sin dejar guías ni signos,
va en busca de un latido poderoso,
de un ronquido sobrenatural,
de sus opacos ojos se
desprenden
rayos fulgurantes,
pero fracasa,
el Laberinto se acaba
antes de alcanzar la salida,
la entrada.

jueves 19 de febrero de 2009

Novelería sobre un premio de novela

El fallo de la última edición del premio nacional de novela que convoca el Banco Central de Reserva del Perú ha generado, incomprensiblemente, una serie de comentarios que, como otras discusiones que se dan por medio de los cada vez más populares blogs, no hacen más que rebajar el nivel y la seriedad con que debería tratarse los temas de la literatura, el arte y la cultura en general.
Es cierto que el premio del BCRP, que se convoca desde hace varios años y está dotado de veinte mil soles y la edición de la obra ganadora, no ha gozado de la difusión debida y en consecuencia del prestigio que debería, especialmente por la manera tan parca como se difunden las bases, el resultado y la obra misma por parte de la entidad financiera. Sin embargo, como en todo premio, han logrado ganarlo escritores jóvenes y también de larga carrera literaria, limeños y varios de otras regiones, hombres y mujeres.
La edición de este año ha dado como ganador al arequipeño Eduardo Benavides, novelista que vive en España desde hace dos décadas y ha logrado fama por sus anteriores novelas y es uno de los peruanos más destacados en la nueva narrativa latinoamericana, con Santiago Roncagliolo y otros. Sin embargo, esto no le ha gustado a algunas personas que, a través de blogs y correos electrónicos, han llegado a reclamarle a Benavides por presentarse al premio. Esta actitud es ya de por sí extraña, incomprensible y de muy mal gusto.
Los blogs son páginas virtuales personales, fáciles de crear, administrar, actualizar, seguir y comentar, y han sido bien aprovechados por los grupos culturales para difundir información, pensamiento y creación, hasta influir considerablemente en la opinión pública y, obviamente, en los círculos que culturales y artísticos (recordemos que muchas denuncias periodísticas sobre corrupción han sido publicadas por este formato informático). Sin embargo, por la facilidad con que se difunden y porque son administrados por sus propios autores, muchos de ellos, un alto porcentaje en realidad, carecen de calidad literaria, debido a que antes de la publicación de los textos o imágenes no pasan por el rigor de un editor o un corrector de estilo, como lo hacen las publicaciones serias.
Estos dos factores, la distorsionada imagen del premio del BCRP y el mal uso de los blogs, han dado pie al nacimiento de una novelería respecto a que Benavides haya ganado el premio, pero lo más sorprendente es que el propio Benavides, que tiene todo el derecho de presentarse a cuanto premio y concurso quiera, ha salido a explicar su participación y hasta a pedir disculpas por haberlo hecho (después de releer con lupa las bases no encuentra impedimento alguno), salvo que sea una irónica manera de responder a esta situación.
Que Benavides haya ganado le da al premio un mayor nivel, que le haya quitado la oportunidad a los más jóvenes, se discute, pues debería verse el asunto como la necesidad de elevar la calidad de los trabajos y a los jóvenes el deber de esforzarse para lograrlo. Que hay que repasar el papel y la eficacia de los premios, también es cierto. Los jóvenes se quejan de que no hay oportunidades para desarrollar el talento, ya no es tan cierto, basta navegar en la misma red por donde se difunden los blogs para encontrarse con una gran variedad de premios, a los que se puede acceder siempre y cuando escriban bien.
Creo que no vale la pena que la novela desatada a raíz del premio de novela del BCRP (que además lleva el nombre de un amiguero por excelencia, Julio Ramón Ribeyro), siga alimentándose de insultos e indirectas, que ponen incluso en riesgo algunas amistades, pero a algunos les gusta, como el chisme, y estoy seguro que no van a dejar de hacerlo y –antes se hablaba del papel– como la red aguanta todo, habrá que aguantarlos también.

lunes 16 de febrero de 2009

Si amas algo

Alberto Montt es un humorista chileno que está logrando imponer un estilo muy sencillo, sobre temas de la vida cotidiana y el conflicto que ésta tiene con la modernidad. Tiene ya muchos seguidores que se divierten y cuestionan con sus dibujos, sus frases y su contundente mensaje. Me tomo la libertad de reproducir uno de sus últimos dibujos que publican en su sitio, http://www.dosisdiarias.com/.
Vale la pena reir de ¿nosotros?
PD: Reviso la entrada y veo que, lamentablemente no se leen bien las palabras del hombre de la jaula abierta, así que tendré que hacer algo que no se debe hacer: reproducirlas:
...si amas algo...
...déjalo libre...
...si vuelve a ti...
---
---
...pájaro jueputa.

miércoles 11 de febrero de 2009

Cortázar, 25 años después


El siguiente artículo se publica en varios medios escritos, en la columna El barco ebrio


Esta semana se cumplen veinticinco años de la muerte de Julio Cortázar, el escritor argentino que revolucionara el concepto de la novela en la década del sesenta del siglo pasado y junto a un grupo de nuevos narradores latinoamericanos fue piedra angular de un importante momento de la literatura mundial, especialmente la que se escribe en español. La publicación de Rayuela (1963) constituyó la madurez de una nueva forma de novela, que había tenido ya sus primeras muestras con otras obras fundacionales como El pozo, de Juan Carlos Onetti (1939), El túnel, de Ernesto Sábato (1947) o Pedro Páramo, de Juan Rulfo (1955), después vendrían las obras más importantes de autores como Mario Vargas Llosa, con La casa verde (1966), Carlos Fuentes, con Cambio de piel (1967) y Gabriel García Márquez, con Cien años de soledad (1967).
A pesar de que Cortázar comparte con todo este grupo de narradores ideas y acciones comunes, como viajes, amistades, trabajos e ideas políticas, es el primero que logra una empatía con los jóvenes que se mantiene como una devoción aún un cuarto de siglo después de su muerte y casi cincuenta años de su novela principal. Toda una generación de jovencitas se consideraba La Maga –la ingenua y desequilibrada protagonista de Rayuela–, y los muchachos se reconocían cronopios –esos objetos verdes y húmedos que resolvían las cosas con sana inteligencia–, gustaban del jazz y escribían novelas que se podían leer de atrás para adelante o de abajo hacia arriba.
Sin embargo, la propuesta de Cortázar tendría también algunos detractores, entre ellos Ernesto Sábato, otro importante narrador argentino, que considera que Rayuela desvirtúa la forma de concebir la novela y provoca una suerte de libertinaje para la narración entre los más jóvenes, y precisamente esta idea la registra en una de sus mejores novelas, Abaddón, el exterminador (1974). Pero serían otros escritores notables los que al asumir algunas de las técnicas cortazarianas lograrían importantes novelas, como Guillermo Cabrera Infante (1967) y, entre nosotros, el arequipeño Edmundo de los Ríos con Los juegos verdaderos.
Cortázar tiene una larga biografía y una rica bibliografía, y hasta hoy su obra sigue despertando no solo el interés de los jóvenes sino también el análisis de los críticos que ven, especialmente en Rayuela y otros relatos notables como El perseguidor y Casa tomada, una fuente inagotable de estudio y exploración de los límites de la literatura, la condición humana y la propia vida política de América Latina.
La lectura de la obra de Cortázar, que además incluye ensayo, poesía, fotografía, divertimento y opinión política, genera siempre una conmoción en el lector. Sus primeras líneas sirven para comprometer al lector con sus personajes y ponerlos en sus propias conciencias, como una alienación, y luego de llevarlos por situaciones fantásticas, dentro de la lógica del comportamiento humano, lo devuelve a su mundo con una gran duda, un cuestionamiento sobre su propia posición y función en el mundo que le ha tocado vivir, en la realidad que le ha tocado transformar. Esto genera una inusual influencia en el modo de pensar de los lectores de Cortázar que, sin dejar de despegar los pies de la tierra emprenden nuevas formas de resolver sus conflictos internos.
Julio Cortázar fue un agudo y obstinado observador, quienes lo conocieron lo recuerdan como un conversador extraordinario (parecía que con su esposa ensayaran sus diálogos, rememora Augusto Monterroso), era un lector voraz y tenía la virtud de resumir las ideas dispersas con una frase genial. También vivió con intensidad y humor, sin dejar de lado sus gustos o pequeños placeres (es muy recordada la anécdota de que al llegar a Lima se fue a ver una velada de box) y muchas de sus fotos en las que aparece jugando o haciendo gestos lo confirman. Veinticinco años después de su muerte, se anuncia que han aparecido muchos relatos inéditos, que no harán más que fortalecer su presencia en el panorama más influyente de la literatura latinoamericana, especialmente entre los jóvenes.

jueves 5 de febrero de 2009

Concurso regional de poesía



"IV CONCURSO REGIONAL DE POESÍA “PREMIO EROS” – 2009
La Institución Educativa Privada PRONEPSA “San Román”, el Taller de creación literaria “La tribu de los espantapájaros” y el cuaderno bimestral de poesía “Lágrimas de cocodrilo” convocan al IV CONCURSO DE POESÍA “PREMIO EROS” en homenaje al amor, por el Día de San Valentín, un poema como una flor, un poema como una eternidad, un poema como el mismísimo amor.


Bases:


Pueden participar todos amantes de la poesía, con la sola condición de enviar UN SOLO POEMA de NO MÁS de TREINTA (30) LÍNEAS/ VERSOS.
El poema deberá estar escrito en castellano y ser estrictamente inédito. La composición es libre (los concursantes decidirán la estrofa y métrica, sólo se deberá respetar el tema: El amor)
Los poemas serán impresos en papel Bond A4, espacio simple, letra Arial, y se presentarán en cuatro copias y firmado con seudónimo. En sobre aparte deberán consignarse los siguientes datos:
a) Apellidos y nombres
b) Título del trabajo
c) Seudónimo
d) Correo electrónico
e) Número de DNI
f) Número de teléfono – Celular y/o fijo.
g) Pequeña bio-bibliografía
Los participantes podrán enviar más de un poema, pero con distinto seudónimo.
Los poemas deberán ser enviados al Jr. Tumbes Nº 532 (PRONEPSA “San Román”). Debidamente cerrados en sobre Manila.
El plazo de presentación de los poemas finalizará el día 12 de febrero de 2009 a las 7: 00 pm.
El nombre del único ganador se publicará, el día viernes 13 de febrero en la Institución Educativa.
La premiación se realizará el día 14 de febrero en las instalaciones de la IES PRONEPSA San Román.
Se premiará con un único reconocimiento a la obra ganadora con 1 000 00 (mil nuevos soles). Se otorgarán diplomas a los poemas mencionados por los jurados.
Los organizadores del evento procederán a la edición de las obras premiadas y también aquellas que sean recomendadas por el jurado en formato digital que será difundido a través de la Internet. (www.latribudelosespantapájaros.com)
Los organizadores se reservan el derecho de publicar, en primera edición (antología), la obra premiada o aquellas recomendadas por el jurado con el número de ejemplares que estime adecuado y sin que la publicación devengue derecho alguno a favor del autor.
Se constituirá un jurado (3) integrado por escritores reconocidos en el contexto del Sur peruano.
En la concesión del premio, el jurado tendrá en cuenta los valores artísticos, la originalidad, las tendencias actuales del género poético y la creatividad, propios del género literario en mención.
El fallo del jurado será inapelable. Los premios excepcionalmente podrán ser declarados desiertos si se considerase que ninguna de las obras presentadas alcanza el nivel adecuado.
El premio será otorgado por mayoría simple del jurado.
No se mantendrá ninguna clase de correspondencia con los participantes.
Cualquier conflicto sobre estas bases será resuelto unilateralmente por Los organizadores.

Juliaca, 25 de enero de 2009

Coloquio de crítica literaria

La crítica literaria peruana tiene una larga y valiosa tradición en la que se cuentan, entre otros, José de la Riva-Agüero, José Carlos Mariátegui, Alberto Escobar, Manuel Baquerizo, Antonio Cornejo Polar, Tomás G. Escajadillo. Por ello, consideramos que la obra de estos autores merece una seria revisión y valoración académica. En este coloquio Internacional se concentrará en la revisión de la obra crítica de Tomás G. Escajadillo quien es uno de más influyentes crítico de los estudios sobre literatura peruana y latinoamericana.
Por ello convocamos al Coloquio internacional de crítica literaria “Tomás G. Escajadillo” a realizarse del 8 al 10 de julio de 2009 en la ciudad de Lima - Perú.
Líneas temáticas:
Todas las líneas temáticas están vinculadas a la obra crítica de Tomás G. Escajadillo.
1. El indigenismo.
2. El neoindigenismo.
3. Poética regionales.
4. Tomás Escajadillo y José María Arguedas.
5. Tomás Escajadillo y José Diez Canseco.
6. Tomás Escajadillo y Ciro Alegría.
7. Tomás Escajadillo y Manuel Scorza.
8. Tomás Escajadillo y Enrique López Albújar.
9. Tomás Escajadillo y José Carlos Mariátegui.
10. Recepción crítica internacional.
11. Labor editorial.
12. Gestión académica.
13. Testimonio.Ponencias:
- Los resúmenes de las ponencias se enviarán para su evaluación hasta el 15 de abril 2009. Al siguiente correo electrónico: coloquioescajadillo@gmail.com- Las sumillas no deben exceder las 10 líneas.- Se debe indicar la filiación institucional.- La lectura de las ponencias equivale a 20 minutos.
·Dudas o consultas, escribir a: coloquioescajadillo@gmail.com. También puede visitar el Blog creado especialmente para el evento.