
Trato de escribir de corrido luego de haberme detenido a releer algunos poemas de Benedetti, y sobre todo a releer La Tregua, esa breve obra maestra de la literatura que nos introduce de un tirón e igual nos saca de la esencia de la condición humana como si nos metieran la cabeza a un pozo de agua y fría y nos la sacaran violentamente. Me he dado también mi breve tregua para refrescar mi propia condición, mi pena por los ausentes y sus carencias, y mi alegría por la vida misma, mi dolor por las frustraciones y mis siempre renovadas esperanzas. Entonces escribo, y de antemano sé que debo escribir poco.
No voy a ser yo quien recorra, una vez más la vida de ochenta y ocho años de Mario Benedetti. Como medio mundo, la seguí los últimos días a raíz de su última visita como paciente a un hospital en Montevideo, y la noticia de su salida nos llenó de alegría y tranquilidad, pero él nos dio esa tregua que generalmente necesitamos para respirar profundo y volver a la realidad. Esa tregua nos duró solo unos días, una semana, tal vez, para ahora emocionarnos tristemente con su partida.
Hace aproximadamente 20 años, bauticé una revista de corta vida con el mismo título que la novela de Benedetti, creí que eso nos uniría, o me daría el derecho de ser parte de su mundo como él empezó a ser parte del mío y como lo es para mundo. Las treguas se acaban. Dios nos llama.
Pasado el tiempo, con admiración y emoción, se van descubriendo otras historias. Benedetti es querido y respetado, aunque últimamente parezca nada más que un abuelito bonachón, es pues el viejo sabio al que recurrimos por una palabra más clara y viva, y detrás de esos ojos infantiles y esa sonrisa de papá noel, hay un hombre recio que se enfrentó a las dictaduras y alzó su voz a favor de los que no la tenían, vivió en el exilio y se hizo leyenda. Su poesía está en todas las editoriales posibles, desde Visor y Seix Barral en España hasta el Fondo de Cultura Económica y Casa de las Américas en Latinoamérica, pasando por las ediciones de bolsillo y las piratas de todos los países de habla hispana y en muchos idiomas.
Entonces uno se va dando cuenta que es imposible que se haya muerto. Ahí está, contagiándonos su sonrisa de panadero, esperando por nuestras palabras, diciéndonos por acá es el camino. Pero advirtiéndonos que el futuro también viene, en sentido contrario, y vamos hacia su inminente encuentro. Ya nos encontraremos, Mario.
LENTO PERO VIENE
lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene
hoy está más allá
de las nubes que elige
y más allá del trueno
y de la tierra firme
demorándose viene
cual flor desconfiada
que vigila al sol
sin preguntarle nada
iluminando viene
las últimas ventanas
lento pero viene
las últimas ventanas
lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene
ya se va acercando
nunca tiene prisa
viene con proyectos
y bolsas de semillas
con angeles maltrechos
y fieles golondrinas
despacio pero viene
sin hacer mucho ruido
cuidando sobre todo
los sueños prohibidos
los recuerdos yacentes
y los recién nacidos
lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene
ya casi está llegando
con su mejor noticia
con puños con ojeras
con noches y con días
con una estrella pobre
sin nombre todavía
lento pero viene
el futuro real
el mismo que inventamos
nosotros y el azar
cada vez más nosotros
y menos el azar
lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene
lento pero viene
lento pero viene
lento pero viene
5 comentarios:
Yo también recordaba La tregua
y otros días.
Habrá que llevarle flores, en donde sea que uno esté, como dice en su poema.
Saludos cordiales Gaviero.
Y llegó... Y él se fue con su Luz a otra parte. Y los que nos quedamos, nos iluminamos como podemos:
http://reflexioneinspiracion.blogspot.com/2009/05/benedetti-in-memoriam.html
Benedetti is dead!
Lamento la presencia - existencia de "Bendetti es dead", pero esto es así, medio mundo está infectado y el otro medio mundo está tratando de no infectarse.
El bloguista que se hace llamar "Benedetti is dead" ya eliminó su blog, pocos días después de haberlo creado.
Durante mi visita al mismo, cuando todavía existía, comenté que el autor quizá fuera Escanlar de incógnito, pero después comprobé que se trataba de un triste personaje al que conozco de otros blogues suyos.
Yo creo que Benedetti (Mario, el escritor) está bastante sobrevalorado por razones extraliterarias. El desprecio por Benedetti del bloguista al que me refiero quizá surja, en parte, de una opinión similar con respecto al autor recientemente muerto. Pero digo "en parte" porque me consta que el tipo no sólo desprecia a Benedetti, sino también a quienes lo aprecian. Y ese desprecio se debe a la postura asquerosa y escalofriantemente elitista del bloguista que se hacía llamar "Benedetti is dead", la cuál era evidente en los dos blogues que le conocí al personaje de marras antes de que creara el que creó y cerró hace bien poco. Su filosofía es, simpemente, la de la superioridad aria, "idea" que, entre otras cosas, lo lleva a tener en alta estima al penoso demente que se llamaba Adolf Hitler.
Entonces: se trata de un loquito de la guerra, potencialmente peligroso, sí, pero que no merece que la gente se caliente como lo hicieron casi todos quienes comentaron en su blog más reciente. Más vale perderlo (e ignorarlo) que encontrarlo.
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